Foto: Cortesía anónima

Con una granada de fragmentación, desconocidos atacaron la estación de Policía ubicada en el barrio Olaya Herrera de Cartagena. Como consecuencia, cuatro uniformados resultaron heridos, quienes son atendidos en centros asistenciales de la ciudad. Hasta el momento se desconoce la identidad de los responsables de este hecho, sin embargo, se presume que podría ser producto del plan pistola del Clan del Golfo. Este es el segundo atentado que en menos de ocho días se realiza en contra de la Policía. El 09 de mayo anterior, fue lanzado un artefacto explosivo en contra de la estación ubicada en el barrio El Pozón de la ciudad. Por este hecho fueron capturadas dos personas quienes según las autoridades pertenecen al Clan del Golfo. Ante el atentado ocurrido anoche, el alcalde Manuel Vicente Duque, ha ofrecido 20 millones de pesos a quien entregue información sobre los responsables de este hecho. De igual forma, el mandatario a través de sus redes sociales ha hecho un llamado a la ciudadanía para que entregue información que permita identificar a quienes cometieron esta acción delictiva. Por su parte, Fernando Niño, secretario del Interior, dijo que “estos hechos los condenamos, los repudiamos, no los aceptamos, y enviamos un mensaje de fortaleza a la Policía, donde tenemos toda la capacidad para combatir a todos los delincuentes que quieren atentar a través del plan pistola en contra de esta institución”. Y agregó que “en este momento nos focalizamos en fortalecer a toda la Policía de Cartagena, por eso estamos ofreciendo 20 millones de pesos a quienes entreguen información sobre los responsables”. [imagewp:349932] Foto: Cortesía Anónima Se debe decir que durante el año pasado, cinco uniformados de la policía fueron asesinados por el clan del Golfo en esta zona del país. De estos casos, tres ocurrieron en la zona sur oriental de Cartagena, uno en el municipio de San Jacinto del Cauca y otro en Santa Rosa de Lima. Según las investigaciones de las autoridades, el clan del golfo hace presencia en zonas periféricas de Cartagena para disputar el control del microtráfico con otros grupos armados ilegales. Así mismo se han identificado sitios costeros en los que estos grupos intentan posicionarse para controlar las rutas marítimas para el tráfico de estupefacientes.