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El subintendente Elver Espinel, jefe (e) de la Policía Ambiental y Ecológica de Cartagena, informó en diálogo con RCN Radio, que en operativos adelantados en vías que conectan a la ciudad, se produjo el decomiso de varios alimentos que eran transportado de manera irregular y que de haber sido comercializados, podrían haber representado un riesgo para la salud de los cartageneros.

Los operativos, que hacen parta de las medidas para adoptadas para la temporada vacacional y de fin de año, se efectuaron en corredores viales que comunican a poblaciones como Marialabaja, Turbaco, Arjona, con la capital del departamento de Bolívar.

De acuerdo con la autoridad, estas acciones permitieron el decomiso de 198 kilos de queso, cuyo valor en el mercado es de aproximadamente de un millón 700 mil pesos. Este producto, manifestó el subintendente Espinel "que era transportado en unos baldes que eran de pinturas y que estaban marcados con pinta química".

Este alimento, indicó además no contaba con la cadena de conservación, debido a que era transportado dentro de un vehículo intermunicipal. "No era el transporte para ello, debido a que debía estar refrigerado y además debía estar libre de otros productos, debido a que estaba expuesto a la contaminación por el medio en donde era transportado", apuntó.

Otro de los productos decomisado fue suero, exactamente 150 bolsas de este alimentos, que según el reporte policial eran transportadas en "cajas de cartón" que a su vez se encontraba rodeada de elementos que motos y demás que afectaron su calidad. "Esto tampoco es la condición necesaria para poder mantener la inocuidad del producto", expresó.

Por último, se encontró en un vehículo de estacas varios baldes que contenían en su interior 100 kilos de carne de cerdo, así como 60 kilos de carne de redes, ambos productos valoradas en más de millón 600 mil pesos.

"El producto tampoco conservaba la cadena de frío y contaminándose con material del medio ambiente, situación que no se debe realizar según el decreto 1500 que habla sobre como deben ser las condiciones de transporte y de sacrificio de animales que son aptos para el consumo humano", señaló.

De acuerdo con la autoridad, estos alimentos tenían como destino final las plazas que se encuentran ubicadas al interior del mercado de Bazurto.