Este grupo de mujeres y menores de edad, entre los que se encuentran Scarlett Valdez Julio (blusa negra) y Yelisa Salcedo Ortíz (blusa color menta) llegaron a Cartagena procedentes de Venezuela. Foto: RCN La Radio.

Yelisa Salcedo Ortíz y Scarlett Valdez Julio, son dos cartageneras unidas por una misma tragedia, la cual comenzó a mediados de agosto cuando el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó el cierre de la frontera con Colombia.
Ambas mujeres, que emigraron a Venezuela en la búsqueda de un mejor futuro para sus familias, llegaron por sus propios medios junto a un grupo de 30 personas a Cartagena, que con las manos vacías y  a su suerte, intentan reconstruir desde cero sus vidas luego de haberse organizado en el vecino país.
En diálogo con RCN La Radio, Yelisa Salcedo Ortiz relató su drama cuando fue detenida en compañía de su hijo de cinco años mientras transitaba por las calles de Caracas.
Según esta mujer, quien residía hace 8 años en los Valles del Tuy, en el estado Miranda; logró escaparse del lugar donde fue trasladada el pasado 20 de agosto por miembros de la Guardia Venezolana, quienes manifestó la golpearon y le quitaron sus papeles. Sin embargo, para esta madre, su más grande preocupación es que al salir de Venezuela tuvo que dejar en ese país a su hijo mayor, otro menor de aproximamente 7 años de edad.
"Mi situación la veo muy difícil porque mi hijo quedó allá. A mi me detuvieron en un cuarto y como pude me escapé con mi hijo de cinco años y tres compañeras más, afortunadamente yo conté con suerte porque pude escaparme, llamé a mi mamá, que me fue a buscar cerca a Maracaibo, vine con ella y otras hermanas. Una hermana se trajo cuatro sobrinos y cuatro hijos de ellas. Nos estamos quedando en una casa de una amiga acá, pero sinceramente mi preocupación es porque mi hijo está allá, no se qué situación está viviendo allá porque en Venezuela no se consigue nada", manifestó.
Salcedo Ortíz indicó que estuvo retenida por varios días, donde solamente el único alimento que probó ella y su hijo fue agua y pan, con lo cual pudo sostenerse para emprender la huida el pasado 25 de agosto y tras un viaje de tres días por un paso clandestino entre la frontera, logró ingresar a Colombia desde La Guajira.
"Mi hijo se quedó con una hermana mía, ella me llama y me dice que la situación está muy horrible y que haga todo lo posible por ir a buscar al niño para ella poder salir también, porque ella también tiene niños allá. Me dice que tienen días comiendo pura harina pan porque no consiguen arroz, no consiguen nada. Yo me siento destrozada porque nunca había vivido esta situación", agregó.
Para Scarleth Valdez Julio, quien vivía hace 15 años en Venezuela, la situación de incertidumbre, discriminación y de malos tratos hacía los colombianos, la llevaron a tomar la decisión de regresarse al país.
"Anteriormente me vine de urgencias con mi mamá porque mi mamá es diabética e hipertensa, yo recorría los hospitales en Caracas y no había ni uno que la atendiera porque la situación allá, casi se me muere. Me tocó venirme de urgencia y como pude me devolví porque allá lo tengo todo o lo tenía todo (...) mi mamá tiene un casa en Cabimas y me fui allá para que se me hiciera más fácil cruzar la frontera a Colombia, pero la situación es bastante dura, crítica y es triste. Me vine por miedo, temor, me vine por todo lo que se ha venido presentando. Lo que se está viviendo en Venezuela es duro, es fuerte y solo lo sabe quién lo vive, yo me siento atada de manos, yo acá vengo y no tengo donde estar y allá se me queda todo", narró.
Estas dos mujeres, quienes se encuentran alojadas en casas amigos en Ciudad del Bicentenario y El Pozón respectivamente, solicitan la atención urgente del Gobierno Nacional, para que además de brindarles ayuda humanitaria, les permitan además volver a reunirse con sus seres queridos, que también desean retornar a Colombia.