Cansadas por la falta de energía eléctrica en el sector, un grupo de aproximadamente 140 mujeres residentes en el barrio Tayrona Alto, en el sur oriente de Santa Marta, decidió protestar mediante una huelga sexual de 'piernas cruzadas' que -a la postre- obligó a sus maridos a conseguir el dinero para pagar la deuda que tenían con Electricaribe. El 8 de agosto pasado, los habitantes del barrio Tayrona Alto reportaron el deterioro de un transformador de energía que originó el corte repentino de luz. La empresa Electricaribe le respondió que para repararlo y reinstalar el servicio de luz debían cancelar una deuda de 6 millones de pesos de los cuales hacía falta un millón más para completar el pago. Desde ese momento hasta este lunes, motivo no habían podido soportar los días sin luz motivo que llevó a las mujeres del Tayrona Alto a tomar la decisión de adelantar la singular protesta.

"De aquello no va a pasar nada"

La presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) y líder de la iniciativa, Clara Hernández, entregó detalles de la idea que llevaron a cabo: “Nosotras las mujeres nos reunimos y sacando una conclusión y poniéndonos de acuerdo en una campaña de 'piernas cruzadas'. Porque hasta que no nos regrese el servicio de energía, de 'aquello no va a pasar nada'", explicó la líder comunal. Aseguró que esta es la mejor forma de protestar y no tomando vías de hecho. “Nosotros no queremos salir a las calles a tomarnos carros en represalia ni bloquear vías, lo que buscamos es que Electricaribe se dé cuenta hasta dónde nos está afectando", dijo. Agregó que "desafortunadamente en esta oportunidad les tocó a nuestros esposos y maridos, pero es una decisión en la cual estamos firme y que vamos a llevar a cabo hasta que regrese el servicio eléctrico”, puntualizó la líder muy temprano del lunes.

Maridos pagaban los 'platos rotos'

Según el reporte de los vecinos, la situación en Tayrona Alto era realmente desesperante. Por un lado estaba la falta de energía de tantos días y, por otra, estaban los compañeros sentimentales de las decididas damas quienes estaban pagando los 'platos rotos' de la afectación. Duraron ocho días sin luz, pero no pasaron 24 horas de la huelga de 'piernas cruzadas': a las 7:20 de la noche del mismo lunes se dio la normalización del servicio. Mediante un comunicado, la empresa Electricaribe confirmó que logró un acuerdo de pago con la comunidad para cancelar la deuda pendiente con la compañía y de inmediato envió una cuadrilla que instaló un nuevo transformador y restableció el suministro de luz. La líder comunitaria Lesbith Noriega explicó lo que significó la espera de varios días sin luz. Y la satisfacción por tener nuevamente el servicio y el reencuentro con su esposo. "Satisfecha porque después de una semana, gracias a Dios tenemos fluido eléctrico. Ya podemos dormir con las piernas abiertas (risas); ya él (esposo) me dijo que si no había dormido en una semana sin luz que hoy tampoco iba a dormir pero ya es por otra cosa", indicó la ama de casa. Jorge Gutiérrez, quien reconoció el valor de las decididas mujeres, relató lo difícil que pasó en la última noche sin poder compartir con su compañera sentimental. "Todos los hombres estamos sufriendo; nos tienen acá matándole los mosquitos. Mal la pasé, en las noches la he pasado mal, porque la mujer se me ha cruzado de piernas y está durmiendo con jean", explicó. La población masculina de Tayrona Alto aprendió la lección junto a sus compañeras sentimentales y espera que, la próxima vez, se entiendan mejor para buscar una solución y no llegar a medidas 'extremas'. Por RCN Radio