Alexandra Borja, una colombiana de 21 años demuestra que las limitaciones no existen en su vida.

Alexandra Borja
Alexandra Borja, reina de belleza
RCN Radio

Un trabajo en homenaje a quienes tienen un sexto sentido desarrollado que es incomparable e intangible: Expresar el sentimiento puro del alma, el amor al arte, al folclor de Colombia; el Carnaval.

"Cuando veo la sonrisa de los demás y cómo golpean los tambores con sus manos, entiendo que la alegría tiene un sonido mágico que llena su ser", dice en su lenguaje de señas Alexandra Borja, virreina del concurso Miss Deaf y quien le debe su carisma a la esencia propia de haber nacido en la Costa Caribe Colombiana; donde el folclor se lleva en la sangre.

"Cuando los veo bailar entiendo por qué moverse es hacer que la vida tenga color", afirma Alexandra mientras observa una papayera y mueve sus hombros con fina coquetería propia de una cumbiambera de 21 años, nacida en Santo Tomás, Atlántico, a riveras del Río Magdalena.

 

Cuando veo la sonrisa de los demás y cómo golpean los tambores con sus manos, entiendo que la alegría tiene un sonido mágico que llena su ser

Alexandra Borja

La joven tomasina, ganó el título de Miss Sorda Colombia en Santa Marta, representando al departamento del Atlántico, y posteriormente viajó a Las Vegas en Estados Unidos, donde se coronó virreina y Miss Fotogénica.

Al llegar a Colombia fue recibida en el aeropuerto con carro de bomberos a bordo, y llegó a su natal Santo Tomás como los grandes triunfadores que llegan del exterior, después de dejar el nombre de nuestro país en lo alto.

Todos los días se transporta en bus intermunicipal de Santo Tomás hasta Barranquilla, trabaja en las oficinas de Apluss ubicadas en la capital del Atlántico, empresa donde se desempeña como administradora de archivos, carrera técnica que estudió en el Sena. 

 

"Desde pequeña me ha gustado bailar. Algunas personas decían que por ser sordomuda no podía practicar danzas, pero yo demostré que no tenemos discapacidad, e incluso demostré que podía disfrutar de las fiestas, apoderarme de un escenario y sentir emociones aun más fuertes que las de cualquier persona", expresó Borja.

"Fui sorda a quienes no creen que si se puede llevar una vida como los demás",  expresa con seguridad y carácter esta dulce mujer de ojos verdes. "Yo siempre he intentado ser muy independiente de estar con un intérprete todo el tiempo. Leo los labios y me puedo comunicar bien, entiendo lo que me dicen y entienden lo que les digo", comenta con sus manos y gestos sin faltar nunca una sonrisa en su rostro.

Los estudios de primaria Alexandra los inició en el Colegio Lucecita de Santo Tomás, donde estuvo hasta segundo grado porque era de oyentes y la profesora decía que era muy difícil enseñarle. Luego pasó a estudiar en Barranquilla, en el Centro Educativo Integral Cruz Roja, un colegio que en ese momento era para personas sordas, la joven estudió allí hasta quinto grado. Finalmente, Alexandra cursó el bachillerato en el Colegio Francisco Cartusciello de Sabanagrande, en el cual siempre fue mencionada como ejemplo por sus profesores y compañeros. 

"Qué importa que los oídos no escuchen cuando la mente oye, la incurable sordera es la de la mente", dice el escritor sordo Víctor Hugo, frase que también tiene como filosofía de vida Alexandra Borja. 

"En Colombia los discapacitados tienen muchas veces las puertas cerradas, pero también es de cada uno de nosotros demostrar nuestras capacidades, debemos tener voluntad, poner de nuestra parte para así tener oportunidades de ser incluidos en lo cultural, deportivo, laboral, en una sociedad en general que nos tenga en cuenta", con seguridad transmite sus pensamientos la bella tomasina.

Un ejemplo, una motivación y admiración por todas aquellas personas a quienes muchos llaman discapacitados pero seguramente tienen más capacidad que cualquier otro ser humano.

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