Desde hace 20 años, Cartagena cuenta con un grupo conformado por jóvenes artistas, quienes a través del arte han logrado del calmar el dolor que ha producido la violencia. Se trata de el Colegio del Cuerpo, donde su director y fundador, Álvaro Restrepo, un reconocido bailarín y coreógrafo colombiano que decidió apostarle a través de la danza y otras manifestaciones artísticas, una alternativa de vida a quienes han vivido el horror del conflicto. "Víctimas del conflicto hemos sido todos en este país. Por supuesto, hay personas que han sufrido los horrores de la demencia fratricida que durante 52 años y más, han azotado a este país; pero, yo creo que el arte ofrece consuelo, capacidad para soñar, pero sobretodo, una dimensión de dignidad", expresó. Por esta corporación sin ánimo de lucro han pasado más de 8.000 jóvenes que, a través de las artes, han podido no sólo ganarle la batalla a la violencia, sino también a la pobreza. "Cuando inicié este proyecto, lo pensé para llegar a esa Cartagena profunda y comenzamos a darnos cuentas del poder de nuestro trabajo y cómo a través de este talento podíamos proponerle a estos muchachos otra noción de riqueza en medio de una ciudad en donde se mide por donde se tiene y no por lo que se es", dijo Restrepo. Entre este grupo de artistas de El Cuerpo se encuentra Mayerlis Romero. Ella, que lleva 17 años vinculada a esta entidad, recuerda como a la edad de 9 años supo que el baile iba a ser proyecto de vida y la forma como iba a transformar las adversidades en oportunidades. Hoy, con 26 años de edad, manifiesta que bailar no sólo ha sido una cura, sino que es su forma de hablar sin necesidad de palabras. "Para mi bailar es la forma de expresarme, de hablar, de sentir, de decir las cosas de forma diferente con el cuerpo", afirmó. Eso mismo piensa Alexis Marimon, para quien El Cuerpo además de haberle permitido formarse como artista, sostiene a danzar ha sido una terapia, una sanación al dolor. "Creo fuertemente que a través del trabajo sensorial, artístico y a partir del movimiento, podemos encontrar otras miradas, otras formas de conversación, de diálogo", apuntó. El Colegio del Cuerpo, un proyecto que le ha permitido a jóvenes no sólo sanar sus heridas a través del arte, sino que los ha transformado en ciudadanos capaces a la construcción de una Cartagena, donde quizás, si se bailara más, sería realmente "Fantastica".