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RCN Radio continúa su recorrido por los senderos de La Sierra Nevada de Santa Marta. 

El pueblo kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus tradiciones.
El pueblo kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus tradiciones.
RCN Radio

Los habitantes de la Sierra Nevada de Santa Marta ven con preocupación cómo cada día el calentamiento global y la mano destructora del hombre llega a sus territorios y poco a poco parece enmarcar la hora del fin.

Con Daniel, nuestro guía, emprendimos una nueva jornada de recorrido por la Sierra, esta vez vamos hacía Chemesquemena, otra población que encontramos en el ascenso por la imponente montaña, donde encontramos a Jaime Arias, cabildo gobernador del pueblo Kankuamo y quien fue claro en recordar porqué es importante este lugar y la preocupación que causa su estado actual.

“Hay cuatro elementos que son los que fundamentan la vida y todo está en riesgo por la serie de mega proyectos que se vienen implementando en el territorio.  Aquí en la Sierra nacen 36 ríos, están los glaciales que regulan la temperatura y el agua que surte a toda la región Caribe”, explicó Arias.

Según estudios recientes el cambio climático, ha generado que cada año se pierden entre el 3% y el 5% de los glaciales del lugar, en otras palabras hace un siglo y medio el hielo en la Sierra tenía 83 Km de extensión, hoy el 92% ha desaparecido.

“Se han secado todos los humedales de la parte baja. Cualquier geólogo sabe que si se acaban los humedales en la parte baja de nuestra amada Sierra, se deshielan los páramos arriba”, dijo el guía kankuamo.  

Pero ese es sólo uno de los tantos inconvenientes que tiene este importante ecosistema.

Mientras tomábamos una taza del café, que ellos mismo cultivan a unos 1.600 metros de altura, los kankuamos hablan de cómo el turismo mal manejado ha propinado varios de los dardos que le han disparado a la Sierra. 

“Estamos en contra del turismo desordenado que hacen ahora, si tú vas por ejemplo, al río Badillo un fin de semana, los que nos dejan es basura”, señaló uno de los guías. Tampoco hay que olvidar a la minería ilegal o legal, que se da en esta zona. 

Explotaciones que según los indígenas no cuentan con su autorización; pese a que así lo exige la ley.

“Nosotros sabemos que el 85% del territorio está solicitado para la autorización de títulos mineros, eso es una agresión muy fuerte y nosotros somos los cuidadores del lugar”, acotó.

El sabor a jengibre que tenía el café y el dulce particular que le daba la panela de esta región, hacían menos amargo el sin sabor que da ahora la realidad de esta historia que podría tener un “final infeliz”.

Sin embargo, los caminos de la Sierra tienen otras cosas que enseñar.

“Lo bonito de la Sierra Nevada es que es una red de interconectividad, si tú sales caminando de Valledupar y llegas a Santa Marta, todo eso esta tejido con una red de caminos peatonales, porque los habitantes de antes se adaptaban al relieve de la Sierra”, dice otro de sus habitantes durante nuestro recorrido.

Conforme subíamos por la majestuosa Dama Blanca, era posible escuchar, además del trino de los pájaros que hay en la región, el sonido constante de los ríos y su caudal.

Una especie de recordatorio permanente que debería ser suficiente para intentar proteger el lugar. Pero que se ahoga, en la indiferencia de quienes parecen suponer que esto de la Sierra Nevada de Santa Marta, no es con ellos.

Por: Pepe Morón. Director de RCN Radio en Valledupar.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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