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La población en menos de cinco años ha sufrido tragedias que involucran a menores de edad.

GÉNESIS RÚA
Sepelio de Génesis Rua, niña asesinada en Fundación (Magdalena).
RCN Radio

Después de una difícil semana que culminó con los actos fúnebres de la menor de nueve años, Génesis Rúa, cuyos restos reposan en un panteón del cementerio  San Rafael (en Fundación), residentes de la población en medio del dolor no se explican por qué razón la fatalidad con los niños los volvió a tocar

En efecto, cuando aun se mantienen abiertas las heridas por la tragedia de mayo de 2014, en la que 33 menores de edad perdieron la vida en un absurdo accidente, la muerte violenta de Génesis vuelve a tocar a esta población, estremeciendo el corazón de los fundanenses.

La tragedia de hace cuatro años, fue el resultado de sucesos relacionados a la negligencia e irresponsabilidad, mientras que la muerte de Génesis se produjo por una cobarde acción criminal.

Para el sacerdote Fajid Álvarez los dos hechos, aunque se dieron bajo circunstancias distintas,  tienen un evidente origen derivado del descuido de los padres con sus hijos.

“Tanto en el primer caso de Fundación como en el segundo caso, veo la falencia de los papás. ¿Dónde están los papás? Los primeros culpables son los padres de familia, unos están chateando por celular y otros viendo novelas”, afirmó el párroco magdalenense.

De acuerdo al clérigo, las posibilidades de tropezarse con un potencial criminal hoy día se han incrementado, por lo que la labor de los padres es estar más pendiente de los niños.

“El tema hoy ha cambiado mucho, anteriormente las personas eran más sanas, de pronto programaban un paseo al río y los muchachos se iban porque eran personas sanas, pero hoy no. Al frente, al lado y detrás de tu casa puedes tener un posible violador”, agregó el sacerdote.

Para evitar que estos hechos se repitan el sacerdote demandó de la sociedad retomar la enseñanza familiar.

“Volver a rescatar los valores de familia y volver a rescatar todos esos principios que se han ido perdiendo en el seno del hogar”, puntualizó.

La comunidad de Fundación expresa que no entiende las razones de los hechos acontecidos.

A las afueras del camposanto, durante el sepelio, entre desgarradoras escenas de dolor Carlos Villanueva -un vendedor ambulante de agua que llegó desde Aracataca para tratar de ganar unos pesos aprovechando los más de 32 grados centígrados de inclemente sol- no dejaba de hacerse la misma pregunta: ¿Por qué otra vez murió una niña en Fundación?

Según el señor Carlos, en una percepción personal, tanto el atroz crimen de Génesis como el accidente de hace cuatro años, con niños como víctimas, pudieron haberse evitado.

Hay que cuidar a los niños, uno nunca sabe quién está detrás de ellos y qué intenciones tiene. Cuando fue lo del bus, eso fue irresponsabilidad, no debió pasar”, aseguró el vendedor.

Adriana Álvarez relata que, tal como lo hizo en 2014, cuando participó del sepelio colectivo de los niños fallecidos en el incendio del bus, también tomó parte en la caravana que llevó a Génesis hasta su última morada.

“¿Cómo se interpreta este dolor? Otra vez repetir esta misma escena, pero ahora con Génesis; Fundación ya se encuentra demasiado triste con esas dos noticias tan trágicas que hemos vivido aquí en este pueblo tan acogedor”, aseguró la madre de familia.

En medio del dolor y la rabia por el reciente hecho doloroso y el triste recuerdo del pasado,  la comunidad de Fundación no quiere derramar más lágrimas por absurdas tragedias y menos cuando involucran a niños.

Fuente

Servicio Integrado de Información

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