Un grupo de investigadores, encontró los restos de un naufragio de la época colonial que se supone, puede ser una de las embarcaciones hundidas por Blas de Lezo, durante la batalla con los ingleses. Las piezas arqueológicas, fueron devueltas al fondo del mar con el fin de garantizar su preservación, pues en la actualidad no se cuenta con las instalaciones ni los recursos necesarios para conservar este tipo de bienes en la ciudad. En total 10 arqueólogos, 7 buzos de salvamento y un equipo de logística y transporte, dotado con 3 embarcaciones y una plataforma de trabajo, hicieron parte de la excavación que duró más de 40 días.