Al menos cinco personas ingresaron al hospital del municipio de San Fernando, fingiendo dolores, cuando los profesionales de la salud se disponían a atenderlos, estas personas que se hacían pasar por pacientes, procedieron a agredirlos y a arrebatarles sus pertenencias.  

Los agresores con armas blancas intimidaron a los trabajadores del hospital. Rompieron las puertas donde los médicos y enfermeras guardan sus pertenencias y robaron celulares, prendas y dinero.

De igual forma, dañaron elementos como computadores e impresoras. Son cuatro los profesionales de la salud que prestan sus servicios en ese lugar y quienes luego del susto temen continuar allí, por lo que están considerando la posibilidad de renunciar.