Representantes de grupos de guías turísticos en los balnearios de Santa Marta denuncian que algunas personas,  sin ningún tipo de formación y sin licencia de funcionamiento, están prestando de manera irregular, servicios de acompañamiento a los visitantes, acabando con su actividad profesional. Estas personas, entre las que se mencionan algunos venezolanos, están cobrando muy por debajo de las tarifas establecidas los recorridos por el Parque Tayrona, El Rodadero, Playa Blanca y el Acuario, entre otros destinos, en una clara desproporción comercial que pone en desventaja a los guías formalizados. Mientras un guía registrado cobra $80.000 pesos por un tour, los informales cobran hasta $20.000 pesos. Según los afectados, quienes están realizando esta labor no poseen tarjeta profesional, ni los estudios que los acredite como guías de turismo, simplemente están acaparando el mercado debido a las módicas sumas que cobran. Jairo Rivera es un guía turístico con varios años de experiencia quien relata la realidad de lo que está sucediendo. “Ellos (guías informales), conocen la ciudad, salen más barato y le están quitando la oportunidad a la persona que si hizo su curso, su certificación, incluso el Ministerio nos está obligando a hacer un curso en inglés; el culpable no solamente es la persona que lo hace sino la persona que lo paga, es decir el turista”, explicó el guía. Más de 200 guías que dependen económicamente y sostienen a sus familias de esta actividad, se están viendo afectados por la informalidad.  Exigen a las autoridades defender su profesión de tecnólogos en guianza turística, título obtenido a través del Sena.