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La Mojana, en el corregimiento Cara de Gato (departamento del Sucre).
Cortesía: Prensa Ministerio del Interior

Cinco meses completan las inundaciones provocadas por el río Cauca  tras colapsar el punto crítico Cara de Gato  en el municipio de Ayapel, en Córdoba y en  Guaranda, San Benito, San Marcos, Caimito, Sucre, Majagual, Galeras y Colosó, en el departamento de Sucre.

Son cerca de 100.000 personas damnificadas, la mayoría campesinos, ganaderos, agricultores y desplazados  por el agua y con la esperanza perdida porque los trabajos "valorados en 25.000 millones de pesos para tapar ese boquete van lentos".

Luz Nelly Gómez  Madera, presidenta de la Junta de Acción  Comunal del corregimiento Sincelejito, en Ayapel, dijo que hay escasez de alimentos y medicamentos en varias poblaciones.

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“Si la Gobernación y La Nación no actúan rápido y no tapan esa boca simplemente La Mojana se va acabar  y  es lamentable porque  son unas tierras muy ricas  y producen mucho”, advirtió la líder comunal.     

Por cuenta de esta tragedia van más de 3.000 reses muertas y búfalos  porque no hay pasto ni alimentos. Las inundaciones han arrasado con más de 1.800 hectáreas de arroz en Ayapel. 

“Los estragos en el sector agropecuario son impresionantes sobre todo la  ganadería. Aprovechó para hacer el llamado a los damnificados para proceder con demandas contra la Nación”, explicó  Hernando Llanos Serra, productor de la región.  

Muchas familias que permanecieron albergadas durante tres meses  en iglesias e instituciones educativas al retornar a sus poblaciones sólo encontraron agua, destrozos en sus casas y ruina.

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Los ganaderos, campesinos y agricultores en su reciente visita de inspección al sitio, donde realizan los trabajos para tapar el punto crítico Cara de Gato, advirtieron a los ingenieros y contratistas que serán veedores de los recursos que sean invertidos. Los damnificados no descartan protestas y bloqueo de las vías ante la indiferencia de las autoridades para tapar ese boquete que cada día  crece y es más profundo en el río Cauca.

“Acudimos a los medios de comunicación para que el presidente de la República, Iván Duque, se entere de lo que está ocurriendo con estos trabajos que no avanzan y sigue la tragedia, parece que no le  llega nada de información”, expresó  el ganadero Abel Regino.   

Los afectados están  sufriendo porque no hay alimentos y aumentan las enfermedades y el presente de niños  y jóvenes para estudiar es incierto porque varios colegios están inundados.  

Según los damnificados, las alcaldías y las unidades de gestión de riego departamentales y nacional han guardado silencio desde el año pasado sobre esta tragedia y las prontas soluciones.     

Hasta finales del mes noviembre, el alcalde Ayapel, Isidro Vergara, era el único que cuestionaba  la lentitud de estos trabajos,  pero no volvió a  pronunciarse ante  los medios de comunicación, al parecer, porque recibió un "jalón de orejas" desde el Gobierno Nacional. 

Fuente

Sistema Integrado de Información

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