La dirección del ICBF realizó un recorrido por las Unidades Comunitarias de Atención (UCA) de las comunidades indígenas La Ceibita, Iruiciira y Santa Clara en La Guajira para supervisar las condiciones en las que se presta el servicio y atención a menores de este departamento.

Tras este análisis la entidad encontró que en lo que va corrido del 2017, 328 niños entre cero y 59 meses de edad ingresaron con desnutrición aguda a los programas de Primera Infancia, presentes en el departamento de La Guajira.

Pese a que la entidad logró evidenciar que el 90% mejoró su estado nutricional, las cifras siguen siendo alarmantes.

Así mismo se pudo identificar que de los 954 niños menores de dos años que ingresaron durante este año con desnutrición a la modalidad de atención Mil Días Para Cambiar el Mundo, el 69% se recuperó de esta situación.

“Las acciones que a diario realizamos para sacar adelante a nuestros niños de La Guajira nunca serán suficientes si cada entidad trabaja de manera independiente. Debemos unirnos para atender integralmente las necesidades que tienen estás comunidades: la salud, nutrición, educación y cuidado de la niñez son responsabilidad de familia, sociedad y estado”, dijo Karen Abudinen, directora del ICBF. 

Durante la jornada de la Ruta Crece, Karen Abudinen Abuchaibe se reunió con colaboradores de la Regional Guajira del ICBF y operadores de los programas para escuchar sus inquietudes y definir planes de mejora continua en los servicios dirigidos a toda la población.

La directora Abudinen explicó que actualmente el ICBF invierte en La Guajira recursos por el orden de los $232.199 millones para la atención de 106.322 usuarios de los programas de prevención y protección de la entidad, de los cuales 78.619 niñas y niños de cero a cinco años, mujeres gestantes y madres en período de lactancia son atendidos en los servicios de Primera Infancia, con una inversión de $210.543 millones.

En el marco de la Ruta Crece, la directora general del ICBF lideró un operativo preventivo de búsqueda activa de niñas, niños y adolescentes víctimas de trabajo infantil y explotación sexual en zonas vulnerables de la ciudad de Riohacha.