Un menor estaba cenando en la mesa de comedor de su vivienda, en el barrio Los Ángeles, en el suroccidente de Barranquilla, cuando volteó accidentalmente un plato de sopa caliente. El líquido le cayó encima. Sus padres de inmediato lo llevaron a una clínica donde los médicos diagnosticaron quemaduras de primer y segundo grado en el pecho y el rostro del niño de un año. Los médicos del centro asistencial les preocupa que el menor pueda contraer una infección en las heridas. El niño permanecerá en el centro asistencial hasta que sus quemaduras sanen completamente. Afortunadamente ningún órgano vital recibió lesiones graves. Las autoridades están investigando el caso ya que fue la mamá del bebé quien contó lo sucedido a los médicos que atendieron al menor.