Con cada gota de lluvia que cae aumenta el temor de quienes viven en la calle 47 del Barrio Abajo, en Barranquilla. Durante la noche conciliar el sueño es casi imposible porque saben que una tragedia puede ocurrir en cualquier momento. En esa calle se está realizando la canalización del arroyo más peligroso de la ciudad, obras que han afectado decenas de viviendas debido a las profundas excavaciones que se deben hacer, a eso se suma la fuerza del agua durante los aguaceros. “Vemos el cielo que está con ganas de llover, no dormimos tranquilos, estamos con zozobra de estas obras que se están realizando. Sabemos que son obras que generan riesgo y que como tal últimamente se están dando lluvias muy fuertes y vemos que por más que les estemos diciendo a ellos del riego que corremos cada vez que el arroyo crece como más alto y más alto, les estamos diciendo que tengan planes de contingencia, que eviten las cosas, pareciera como si a nadie le importara lo que vivimos los habitantes de este sector”, contó Zulay Pérez, afectada. Todas las familias que están en riesgo deben mantener ropa lista al igual que sus documentos para evacuar en cualquier momento. Están a expensas del agua y la gravedad. “Sabe lo que es dormirse uno y estar con la zozobra de que apenas caen unas goticas enseguida despertarse porque no sabe a qué se puede enfrentar porque se viene el arroyo tan fuerte y lo mejor es estar despierto y no que se lo coja a uno dormido. Entonces debemos estar prevenidos constantemente. No podemos salir a hacer nuestras vueltas tranquilos porque tenemos que regresar rápido”, aseguró Pérez. Los afectados solo esperan que la tragedia no llegue con el próximo aguacero y que si ocurre no los encuentre dormidos, pues saben que si eso pasa sus advertencias no serian más que escombros que el agua se llevó.