Dos personas resultaron quemadas con pólvora durante las celebraciones de fin de año y recibimiento del 2017 en el departamento de Bolívar.
Se trata de un niño de cinco años de edad, residente en Cartagena, y  joven de 23 años, perteneciente al municipio de Montecristo en el sur de Bolívar.
Sobre el primer caso, Adriana Meza, directora del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), manifestó que la entidad recibió el reporte a las 11 de la mañana del primero de enero. Indicó que el pequeño ingresó con herida por una chispa de un artefacto explosivo que estaba manipulando su padre. El niño tiene una herida en la córnea pero está estable.
"Queremos recalcarle a los padres la responsabilidad que tienen con los niños. Hemos sido insistentes para que no manipulen pólvora y menos hacerlo cerca a ellos o peor permitir que los mismo niños manipulen pólvora. Este caso se hubiese podido evitar", dijo.
Y agregó:  "Más de la mitad de los quemados con pólvora que se presentan en el país son niños, pensamos que nosotros no nos va a pasar y terminan ocurriendo, la única manera de evitar que se presenten estos casos es no manipulando pólvora, a ustedes también le puede pasar".
Con respecto al segundo incidente, Nacha Newball Jiménez, directora de Aseguramiento y Prestación de Servicios de la Gobernación de Bolívar Nacha Newball Jiménez, informo que "las lesiones sufridas por el herido que se encuentra estable pero con delicado pronóstico en la 'ESE Departamental Divina Misericordia de Magangué', se produjeron en la cabecera municipal cuando manipulaba un artificio de fuego y este explotó ocasionándole heridas graves en el rostro, cavidad bucal y manos".
De igual forma, explicó la funcionaria se gestiona el traslado del paciente hacia una unidad especializada en quemados del departamento del Atlántico dado el compromiso que representan las heridas recibidas.