En la madrugada de este domingo un grupo de, al menos 15, pandilleros atacó la sede del hospital principal de turbaco, al parecer para impedir que el personal médico prestara atención a un paciente que minutos antes había sido atacado por ellos mismos.     El ataque dejó como resultado un joven muerto y múltiples destrozos en ventanas, sillas y camillas de ese centro asistencial.     El cruel ataque obligó a todos los trabajadores a abandonar la clínica para poder proteger sus vidas.     Rcn La Radio visitó el hospital y dialogó con una de las enfermeras que estaba de turno mientras ocurrió el hecho. La mujer, que prefirió resguardar su identidad, relató los angustiosos momentos vividos durante el incidente.   "Eran como la 1:30 de la mañana y la noche había estado tranquila de repente cuando traen a un muchacho herido se vinieron muchos mas a atacarlo. Esos muchachos traían palos, machetes, revolver, cuchillos y a nosotros nos tocó correr por todo el hospital porque aquí no hay puertas de emergencia así que a nosotros nos tocó resguardarnos en baños y cuartos. Ya cuando vimos la posibilidad de salir si nos salimos y nos fuimos para la bomba que está aquí al frente y de ahí fue que pudimos llamar a la Policía para que vinieran ayudarnos. Eso fueron momentos horribles, un infierno, no quiero ni recordarlo, expresó la mujer".     La enfermera reveló que solo pasadas 2 horas pudieron ingresar de nuevo al Centro Asistencial y verificar los daños. "Cuandos entramos nos dimos cuenta que habían partido todo que las camillas las tiraron que habían roto los vidirios y habían botado los elementos que nosotros usamos. La verdad es que hoy estamos atendiendo con poco porque esos muchahos destrozaron todo", agregó.   Los trabajadores solicitaron a las autoridades presencia permanente de la Policía a las afueras del hospital. De igual forma solicitaron a la alcaldía de Turbaco no otorgar permisos a bailes públicos, de los cuales aseguran, son focos de violencia en el municipio.