Los servicios médicos del Hospital de Turbaco estarán suspendidos, por lo menos, hasta el martes 18 de julio. Momentos de pánico vivieron el personal médico y paramédico del Hospital Local de Turbaco, en el norte de Bolívar, luego que pandilleros causaran destrozos a la infraestructura y equipo tecnológico hospitalario tras una pelea callejera que dejó dos muertos. El gerente Edgardo Lombana indicó que los agresores pretendían lograr una atención más rápida. “Ingresaron tres personas, uno con una herida con arma de fuego y dos con una herida en la cabeza, uno de ellos con herida penetrante en tórax. Dos de ellos ingresaron sin signos vitales. Acompañado de estos heridos ingresó una turba con machetes y armas cortopunzante para acelerar la prestación de los servicios” añadió Edgar Lombana, gerente del Hospital de Turbaco. Tras verificar que las heridos habían fallecidos, sus acompañantes arremetieron contra las instalaciones, “cuando verificaron los médicos que estaban sin signos vitales, la emprendieron en contra de las instalaciones del hospital y agredieron física y verbalmente, partieron el vidrio de la ambulancia y saquearon los equipos de sutura, partieron las ampollas y los medicamentos, generando un caos donde tuvo que intervenir la policía” añadió el gerente. Los dos policías adscritos a la estación de Turbaco que prestaban servicio de guardia en el hospital se vieron sobrepasados por la veintena de pandilleros que participaron de las destructivas acciones en contra del personal y elementos hospitalarios. Según el gerente del hospital se vieron obligados a solicitar refuerzos, con cuya ayuda y gases lacrimogénos se pudo controlar la situación. Por su parte, Roberto Miguel Bustamante Orozco, presidente de la Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud de Colombia, ANTHOC Bolívar, reclamó de las autoridades medidas efectivas en fechas críticas como la de este domingo.