http://media.rcn.com.co/audios/rcnradio/InfHiguitaPescadores.mp3 Según denunciaron, no les han cumplido con las EPS, equipos, Centro de Acopio, entre otros.   Uno de los sectores de la economía que tiene gran impacto en La Guajira, por su ubicación, es la pesca, pero quienes son responsables de ella, los pescadores, denuncian la falta de garantías para desarrollar su labor; se quejan de falta de salud, equipos, apoyo del Gobierno Nacional y también un Centro de Acopio adecuado que fue prometido por las autoridades departamentales pero que nunca se construyó. Aunque el tema de la sequía es recurrente en La Guajira, otros viven de su agua, de su mar. Los pescadores, quienes insisten en que no les han hecho realidad las promesas de tener EPS, equipos adecuados para su actividad económica y según dice Yesid Alvear Mazo "habían prometido ayuda de toda clase pero no se manifiestan con nada". Dice el pescador que es una labor riesgosa en la que todos los días se sale a las 5 de la mañana sin saber con qué se va a regresar, ni siquiera se sabe si con vida debido a que "hay vientos fuertes, marea alta y por ser una embarcación pequeña se puede hundir, todos los días se corre el riesgo, pero con la bendición de Dios no pasa nada". Explica Yesid que además de ese riesgo en muchas ocasiones se regresa a casa con las manos vacías, debido a que hay jornadas en la que no se pesca nada, en otras se logra llevar unos 50 mil pesos para el sustento del hogar. Yesid le vende su pescado a doña Ruth, quien tiende el producto un mesón de madera, en la playa, espantando los moscos con un cuchillo afilado con el que está terminando de sacar las vísceras y las escamas al pescado y quien asegura que toca vender inmediatamente todo al precio que paguen porque no tienen un centro de acopio con refrigeración adecuado o lo que los pescadores y comerciantes llaman Tambo. Los pescados se consiguen de todo tipo y los precios varían entre los 4 mil y 12 mil pesos el kilo. En el Mar la vida es más sabrosa, diría la canción, y en La Guajira, que es bella por sus paisajes y su gente, hay algunos que no lo pasan tan sabroso, algunos por el hambre, otros por la sed, se está muriendo hasta el ganado y los que viven del agua, del mar, los pescadores, no la pasan bien por las promesas que nunca les cumplieron.