La primera parada de la comisión de la Unesco en su visita a Cartagena de Indias fue el patrimonio arquitectónico colonial de la isla de Tierra Bomba, un momento que fue aprovechado por un grupo de ambientalistas para dar a conocer al organismo las implicaciones que podría tener el proyecto de expansión del Canal de Bocachica al arrecife coralino Varadero, ubicado en cercanías a esa zona.

De manera oficial, los miembros de la comisión visitaron los lugares emblemáticos como lo son el Tejar de San Bernabé o de los Jesuitas, Batería del Ángel San Rafael, Hornos Gemelos, Pozo Carex y el Fuerte San Fernando de Bocachica. Pero, la iniciativa Salvemos Varadero pretende incluir en esta inspección ese ecosistema por su singularidad y que está amenazado por la construcción de un canal alternativo a la bahía de Cartagena.

Bladimir Basabe, docente universitario que lidera la iniciativa, explicó que dada la degradación del medio ambiente, se debe incluir en el patrimonio de la ciudad los manglares, el bosque seco-tropical y los corales, entre ellos, Varadero, “buscamos llamar la atención de la Unesco para que considere ese patrimonio natural y den una voz de aliento, para que se proteja legalmente bajo alguna figura de conservación”

La justificación de está solicitud está en que la convención de Protección del Patrimonio Mundial incluye un componente cultural y otro natural, “es importante que la palabra ‘natural’ de ese título que tiene Cartagena sean tenidas en cuenta por una sociedad que pide a gritos la conservación de los recursos, queremos que la Unesco se pronuncie frente a estos ecosistemas”

El proyecto del segundo canal de acceso a la Bahía de Cartagena está trazado entre las islas Abanico y Draga. Actualmente, la consultora Aqua y Terra adelantan los estudios de impacto ambiental que tendría esta iniciativa.