Un caso de caza ilegal de un tiburón martillo, ha prendido las alarmas entre las autoridades ambientales en Cartagena. El hecho se registró en un sector conocido como Bajo Cantera, ubicado a unas ocho millas náuticas del corregimiento de Punta Canoa. Pescadores artesanales de la comunidad, mientras adelantaban su faena matutina, encontraron enredado entre las redes a un ejemplar de esta especie. Sin embargo, en vez de liberarlo, decidieron hacerse al botín que representaba este pez de más de 2 metros de largo y de unos 80 kilos de peso. Tras la captura, los pescadores llegaron a sus casas mostrando el resultado de su hazaña. El biólogo Jaime Rojas, expresó su preocupación por el hecho registrado, debido a que por causa de la pesca artesanal, se ha venido registrando una disminución en la población de tiburón martillo, que son característico de las aguas del Mar Caribe. "El grave problema que enfrentan los tiburones en general en nuestro país es su pesca discriminada y que han permitido que este tipo de tiburones se registre una disminución en la población hasta tal grado de que esté prohibida su pesca y este hecho que se ha presentado, requiere de un trabajo pedagógico hacia los pescadores artesanales para que tengan claro las medidas las restricciones de pesca de algunas especies", dijo. Manifestó el experto que una de las motivaciones que tendrían los pescadores artesanales para cazas este tipo de especies, no sólo es a nivel alimenticio, sino que hay un interés comercial por las aletas de tiburón y que es muy apetecido por ciertos mercados, especialmente internacionales. "Generalmente lo que hacen los pescadores es cortarle las aletas y botan el cuerpo. Esas aletas tienen un alto valor en el mercado para hacer comida, debido a que le atribuyen bondades afrodisíacas y esto ha permitido que la caza se fomente en la pesca artesanal", apuntó. Fermin Pérez, presidente de la Red de Pescadores Artesanales Afrodescendientes del Caribe, se mostró sorprendido por el hecho debido a que es de conocimiento de los pescadores que está prohibido la caza de tiburones debido a que son especies protegidas. "El llamado a los pescadores es que cuando se haga este tipo de captura, si el pez está vivo, lo recomendable es liberarlo; y segundo, todos los pescadores saben y conocen las reglas de juego de la Ley 13 de 1990 que es la Ley de Pesca", indicó. En la principal central de abastos de Cartagena, el Mercado de Bazurto, se vende el kilo de tiburón en aproximadamente $8.000. Pero, antes de que existiera la prohibición de la captura de este pez, se comercializaba el kilo en $80.000. RCN Radio ha intento obtener un pronunciamiento por parte de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) sobre este caso, pero no ha sido posible una comunicación con el vocero de la entidad en la Región Caribe. Sin embargo, desde la Policía Ambiental y Ecológica nos informaron que se encuentran investigando el incidente y que una vez se tenga claridad sobre lo ocurrido, se impartirán acciones contra los responsables de la pesca de este tiburón.