Fuerte de San Fernardo de Bocachica. Foto: Cortesía.

La Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) adelanta trabajos de mantenimiento y conservación de los fuertes del corregimiento insular de Bocachica (Isla de Tierrabomba), como parte de su compromiso al frente de la administración de las fortificaciones de la ciudad. [imagewp:13362] Fuerte de San Fernardo de Bocachica. Foto: Cortesía. Las edificaciones históricas serán intervenidas, con un presupuesto aproximado de $400 millones, dado que presentan signos de deterioro debido a las características propias de su construcción, su antigüedad, y la exposición constante a condiciones climáticas adversas. La ETCAR, designada por el Ministerio de Cultura para la administración de estos sitios históricos, asegura que en Bocachica están bajo su cuidado los fuertes de San Fernando y San José, la Batería del Ángel San Rafael, varias defensas que quedaron en ruinas después del ataque de Edward Vernon, en 1741, así como el llamado Horno del Gran Diablo. Érica Barrios Blanquicet, directora general de la entidad, dijo que “todos los trabajos de mantenimiento y conservación de las fortificaciones de Cartagena hacen parte de un Plan Estratégico Anual que tiene un cronograma y dispone de los recursos para las obras preliminares que continuarán en la medida en que se apropien los recursos necesarios para su ejecución”. En los trabajos que se realizan en las fortificaciones de Bocachica intervienen nativos de dicha población, quienes prestan servicio de mano de obra, bajo la coordinación de los arquitectos de la Dirección de obras de la ETCAR. Barrios recuerda que la administración de estas fortalezas es autosostenible, es decir, todas las acciones encaminadas a la administración, conservación, restauración, puesta en valor y divulgación de estos monumentos se gestionan con recursos provenientes por concepto de taquilla y de los arrendamientos temporales y permanentes de estos bienes patrimoniales. Agregó que además de las obras civiles, la ETCAR adelanta en Bocachica un trabajo de puesta en valor que busca involucrar a la comunidad en el cuidado de las fortificaciones, y que para ello se realizan actividades culturales y pedagógicas que incluyen talleres de danza, música, pintura, entre otras. También se hace acompañamiento para la articulación con instituciones como el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), a través del cual se han abierto cursos de formación para la cualificación de los habitantes de dicho territorio