La Dirección General Marítima informó que las condiciones siguen cambiantes y complicadas en el canal de acceso al Puerto de Barranquilla en el río Magdalena y se autoriza un calado de 8,3 metros cuando lo normal son 12 metros.
 
La crisis persiste debido a las variaciones en las profundidades en diferentes sectores del canal por  alto sedimento, así lo indico el capitán de fragata Germán Escobar “desafortunadamente aparece otro bajo de 50 metros de largo y 25 metros de ancho que tapona el sector por donde ingresa los buques registrando nuevamente una restricción en el canal”.
A finales de esta semana se espera que inicie a operar una draga que fue contratada para lograr la estabilidad del puerto hasta el 31 de diciembre de 2017, lo cierto es que después del fracaso de Navelena y el problema de Odebrech la navegabilidad del río Magdalena sigue siendo crítica durante todo el año.