Por los  homicidios de un bicitaxista, un pescador y un agricultor, que fueron presentados como extorsionistas abatidos en combate por el Ejército Nacional, el Juzgado Promiscuo de Sincé (Sucre) condenó a 20 años de prisión al soldado regular Éver Enrique Romero Lucas, de 30 años de edad. El 6 de junio de 2007, en la vereda El Pital del municipio de San Benito Abad, tropas del Ejército adscritas a la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre informaron sobre la muerte de tres presuntos delincuentes no identificados,  que se dedicaban a la extorsión y al robo de ganado en el sector. Un día después, los familiares identificaron a las víctimas como Jamilton Fuentes de Horta, bicitaxista; Willis Antonio Monterroza Julio, pescador, y el agricultor Albeiro David Meza Romero. Todos residentes en el municipio de Tolú y fueron contactados por particulares con falsas promesas de trabajo. El juez impuso una pena total de 30 años de prisión pero le reconoció al condenado una rebaja de la tercera parte por acogerse a sentencia anticipada antes del juicio. La sentencia  ordena también al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) el traslado de Romero Lucas a un  centro de reclusión para miembros de la Fuerza Pública. Por los mismos hechos ya fueron sentenciados otros 12 miembros del Ejército Nacional,  entre ellos,  el coronel Luis Fernado Borja Aristizabal, quien se desempeñaba como comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre para la época.