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La Superintendencia Nacional de Salud lanzó una alerta por la forma en la que actualmente está operando el Hospital Clarence Lynd Newball Memoriam, de la isla de San Andrés, tras evidenciar que sus estados financieros son delicados y los insumos con los que opera no son adecuados.

RCN Radio conoció los resultados de la última auditoría realizada por la SuperSalud a este centro asistencial, en el cual reporta que las deudas del principal hospital de la isla superan los 23 mil millones de pesos, y que este tiene que operar con ambulancias arrendadas, porque las suyas se encuentran fuera de servicio.

“Con corte a 31 de julio de 2017, el activo y pasivo disminuyó a más de $21.293.470 millones y $23.522.655 millones respectivamente, disminuciones dadas por las cuentas deudores y pasivos a largo plazo, es importante señalar que dentro de la cuenta de pasivos, las obligaciones financieras tienen un peso promedio del 20% del total de ellos”, dice el reporte de la entidad.

El reporte de esta autoridad de vigilancia en salud advierte que presuntamente el Hospital de San Andrés no cuenta con un músculo financiero suficiente para la efectiva prestación de los servicios de salud, al tiempo que llamó la atención por la falta de un gerente en propiedad que lo administre.

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“Pese a que la entidad tiene habilitado el servicio de laboratorio clínico con la IPS Bienestar, solamente el procedimiento de muestras se realiza en la IPS, el procesamiento de las muestras debe ser remitido a la ciudad de Bogotá para lo pertinente, hecho que genera múltiples riesgos tales como: pérdida de muestras, demoras en la emisión de diagnósticos para los pacientes por parte del médico tratante y posibles complicaciones en los pacientes, aunado a ello los costos adicionales que conlleva este modo de operación”, dijo la SuperSalud.

Insumos y medicamentos insuficientes, ausencia de pago a proveedores y empleados y equipos en mal estado, fueron otros de los hallazgos que se revelaron luego de la auditoría realizada.

“No se certifica de las existencias reales y necesidades de los servicios en medicamentos e insumos, puesto que no existe un sistema de información, ni tampoco se realiza de forma manual. Se identificaron medicamentos vencidos, estos fueron entregados a la secretaría de salud departamental para el decomiso respectivo, igualmente se solicitó visita del estándar de medicamentos al ente de control. El TAC se encuentra fuera de servicio, generando que los pacientes no logren ser diagnosticados oportunamente”, dice el reporte.

La Superintendencia de Salud terminó su relación de hallazgos en el Hospital de San Andrés reiterando la necesidad de formalizar los contratos de sus operadores, especialmente en lo relacionado con el mantenimiento de equipos de la IPS y sus servicios farmacéuticos.