De acuerdo con UniCartagena, los estudios completos y terminado serán entregados la última semana de enero.

La Universidad de Cartagena respondió a los interrogantes de los propietarios de apartamentos de los 16 edificios, quienes advertían que su estudio técnico había copiado y pegado más de 30 párrafos de una revista mexicana especializada en cemento. La institución de educación superior señaló que se trató de un error de forma y no fondo, que no altera el resultado de la investigación.

“La omisión de la fuente del marco referencial responde a un error de forma, más no de fondo, y no afecta los resultados de la investigación; la metodología sólo muestra de manera comparativa cuáles son los componentes que requiere una estructura para ser resistente en esta zona y las características para aguantar sismos, comparados con un estudio en México que se realizó bajo las mismas condiciones” señala el comunicado de prensa.

Dado que no hay alteración a los resultado de la investigación, la Universidad de Cartagena ratificó los resultados obtenido en el estudio ejecutado en convenio con la Alcaldía para determinar la vulnerabilidad de estas edificaciones estudiadas. La institución agregó que el documento que se entregó fue una versión preliminar.

Edgar Parra Chacón, rector de la Universidad de Cartagena, respaldo el documento pese a sus cuestionamientos  “porque son académicos fue elaborado con personal calificado a nivel de pregrado y posgrado, con maestría y uno de ellos está en un postgrado en estructura. Por lo tanto la institución avala el informe técnico que realizaron a los edificios en referencia”

Parra Chacón agregó están dispuestos a responder a las acusaciones de plagio “nosotros estamos dispuestos a responder, a escuchar, a hacer ajustes, sustentar y argumentar; confrontar con las instancias a las que haya lugar con expertos locales, nacionales e internacionales el tema del informe”

La versión final será presentada a la Oficina de Control Urbano la próxima semana. De acuerdo con Guilliam Barboza, director técnico del estudio, anotó que “no se puede concluir la vulnerabilidad de un edificio a partir de datos de laboratorio o con inspección ocular a la estructura en general, que es lo que han pretendido hacer algunos profesionales del gremio”.

Antes las dudas de los propietarios con relación al personal que ejecutó el estudio, la Universidad indicó que el trabajo de campo fue conformado por profesionales y obreros encargados de labores de excavación, rotura de pavimento, descubrimiento de hierro y otras labores, mientras que los expertos se encargaron del análisis de las muestras.