Familiar de la jueza Marilys Hinojosa, víctima del paramilitarismo retornó a su predio gracias a la gestión de la Unidad de Restitución de Tierras (URT), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.




Rosario del Carmen*, dejó atrás aquel episodio triste que durante mucho tiempo la alejó de su tierra natal para agradecerle a la Unidad de Restitución de Tierras (URT) la significativa entrega de su predio. Esta mujer de 65 años de edad, con la voz entrecortada, aseguró que estar de vuelta en su predio es un milagro.

“Fueron muchos años esperando esta gran noticia que hoy se hizo realidad. Es hora de olvidar el pasado para emprender una nueva vida”. Rosario recibió los títulos del predio urbano compuesto por 94 hectáreas, ubicado en Becerril, Cesar.

La beneficiaria, quien es mujer cabeza de hogar, también recibirá un proyecto productivo que deberá emprender en compañía de su familia, lo más pronto posible, en el predio restituido.

Ante la conmoción del momento Rosario, emocionada, recordó a algunos de sus familiares, que no sobrevivieron a la arremetida paramilitar sucedida en la zona. El 27 de enero de 2003 fue asesinada su hermana.

En medio de sollozos, la restituida recordó que varios miembros de su familia fueron sometidos a una persecución incesante por parte del bloque Norte de las Autodefensas, al mando del exparamilitar Óscar José Ospino Pacheco, alias Tolemaida.

Asimismo, se conoció que la víctima, en junio de 2003, comenzó a recibir amenazas de muerte a través de panfletos. Cuenta la mujer que el grupo armado ilegal la intimidaba mediante llamadas, en las que le pidieron que abandonara el municipio; o, de lo contrario, pagaría con su vida.

En el expediente se narra que las acciones perpetradas por los paramilitares se caracterizaban por la sevicia, ya que tenía la intención de generar terror. Este grupo ilegal estuvo marcado por el uso de torturas, masacres, asesinatos e incursiones en las que sometían a las personas, para luego ser desaparecidas o asesinadas.