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Imagen referencial // Foto: Ingimage



La polémica por el fallo de la Corte Suprema que ordenó a la Revista Semana revelar las fuentes de información de una investigación, vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por los límites de las autoridades ante la libertad de prensa.

RCN Radio recuerda algunos casos previos ocurridos en Colombia y el mundo, que en su momento abrieron la discusión.

El fallo de la Corte Suprema que exigió a la Revista Semana revelar las fuentes de sus periodistas para una investigación que involucraba a la exviceministra de aguas Leyla Rojas es el más reciente caso en que un medio es obligado a revelar su fuente.

(Revista Semana no revelará sus fuentes pese a orden del Tribunal)


Sin embargo, fuentes de la Fundación para la Libertad de Prensa FLIP le recordaron a RCN Radio que recientemente han ocurrido episodios similares. El 6 de junio de 2017, un juez de Buga autorizó el acceso a la cuenta de Facebook del periodista William Solano, acusado en su momento de injuria, en busca de sus fuentes. La decisión fue apelada y se espera un pronunciamiento en segunda instancia.

En 2015 a la periodista María Isabel Rueda le fue solicitado el audio de una entrevista al exvicepresidente Francisco Santos, quien había cuestionado al entonces fiscal Eduardo Montealegre. Ese mismo año en Caucasia, Antioquia, la Fiscalía le solicitó al periodista Leiderman Ortiz la entrega de información periodística sobre actos criminales en la ciudad. El periodista rechazó la entrega de la información, alegando peligro a su integridad.

En junio de 2017 el general Javier Flórez, comandante del Comando Estratégico de Transición presionó a la periodista Maritza Aristizábal de Noticias RCN para que revelara quién le había revelado una carta enviada por el general al Alto Comisionado para la Paz.

Pero el tema está lejos de ser nuevo. El ‘First Ammendment Center’ de Estados Unidos se remonta a 1735 en su lista de episodios de periodistas sancionados por no revelar sus fuentes. En ese primer caso registrado, al periodista John Peter Zenger, quien publicaba el ‘New York Weekly Journal’, le fue solicitada la revelación de sus fuentes en un artículo que cuestionaba al gobernador colonial William Cosby. Fue acusado de traición y hallado inocente.

Otro de los más recordados casos fue el de William Farr, periodista de Los Ángeles Herald, quien prefirió ir 46 días a la cárcel en 1972 antes que revelar una fuente judicial que le había asegurado que la ‘familia Manson’ había planeado asesinar a Frank Sinatra y a Elizabeth Taylor.

También en 1972 el corresponsal de Los Angeles Times en Washington, John Lawrence y los reporteros Jack Nelson y Ronald Ostrow fueron obligados a revelar la información ofrecida por Alfred Baldwin, testigo del espionaje ilegal en el escándalo de Watergate.

En rechazo a la solicitud de revelar la información, el editor Lawrence fue encarcelado antes de que Baldwin reconociera su colaboración con los periodistas.

Otro episodio controversial tuvo lugar en 2005 cuando la periodista norteamericana Judith Miller pasó 85 días encarcelada por no revelar una fuente al interior de la Casa Blanca que le suministraba información sobre la CIA. Finalmente salió libre a cambio de revelar información parcial del caso.

(Lea también: AMI pide a la Corte Suprema proteger reserva de la información periodística)


Otro de los capítulos más polémicos de amenazas a la libertad de prensa es el que tiene lugar en la actualidad en Ecuador. En los primeros tres años de vigencia de la Ley orgánica de comunicación han sido emprendidos 554 procesos contra medios de comunicación, siendo el 72% instaurados por autoridades estatales.

En la actualidad hay 15 colaboradores y 172 periodistas encarcelados en Ecuador, según señala la ONG Reporteros Sin Fronteras.

En su informe anual, Reporteros sin Fronteras también puso la lupa sobre el continente africano, asegurando que nueve presidentes eran ‘depredadores’ en materia de cierres de medios, exilios de periodistas y apagones de internet en periodos de conveniencia: esto siendo en los gobiernos de Burundi, Eritrea, Gambia, Guinea Ecuatorial, República Democrática del Congo, Ruanda, Sudán, Sudán del Sur y Zimbabue.

Así mismo, en naciones asiáticas como Birmania y Maldivas existen leyes estatales que permiten el encarcelamiento de periodistas por difamación al gobierno. Tailandia y Malasia, según Reporteros sin Fronteras, están en los países de mayor riesgo para el ejercicio del periodismo, donde las críticas periodísticas a los gobiernos son tomadas como actos de traición.

Por: Fernando Posada