Los enfrentamientos entre grupos armados por el control del territorio en Chocó, es la principal causa de que sólo en el 2017 se presentarán 18 eventos de desplazamiento masivo de integrantes de comunidades étnicas y resguardos indígenas. Atravesado por tres ríos que tienen salida al mar, este es el departamento  más codiciado por los carteles del narcotráfico para transportar la mercancía a otras partes del mundo. Ingrid Rusinque, defensora nacional delegada para los temas de desplazamiento, explicó que pese a los esfuerzos de la Armada Nacional para hacer presencia en los territorios abandonados por las Farc, la disputa entre las estructuras que quedan es muy agresiva.     En total 5 mil 700 personas salieron de sus territorios huyendo de los enfrentamientos entre grupos armados. Ingrid Rusinque indicó que la mayoría de los desplazamientos se dan luego de los atentados contra la vida de líderes de las comunidades como el ocurrido el 27 de noviembre, cuando hombres armados asesinaron a Mario Castaño, reclamante de tierras.     El retorno no ha sido una tarea sencilla, para que este se dé, se deben garantizar tres aspectos que son: voluntad de las víctimas para regresar, garantías de seguridad y condiciones dignas en el territorio. La defensoría indica que este año han sido pocos los procesos de retorno y que la mayoría no han sido informados, por lo que no se pudieron acompañar.     La Defensoría Nacional reiteró la alerta roja por la constante violación a los derechos humanos de la que fueron víctimas los habitantes de Chocó y pidió mayor presencia de las autoridades nacionales.   Con 7 eventos, Riosucio fue el municipio en el que más desplazamientos se dieron este año, seguido por el litoral de San Juan con 3 y  Alto Baudó con 2. La defensora delegada para los temas de desplazamiento indicó que Quibdó, Buenaventura y Medellín son las ciudades que más reciben a la población desterrada de Chocó.