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Por Javier Jules 

La falta de seguridad, de calidad de vida y de oportunidades laborales son las principales causas por las que 5155 colombianos renunciaron a su nacionalidad para poder continuar sus vidas en otras regiones del mundo.

Emigrar y buscar un futuro en otro país está relacionado, en muchas ocasiones, con la necesidad de encontrar afuera lo que no se obtiene en Colombia.

Bernardo Restrepo asegura que viajar de Cali a Canadá, hace 15 años, fue la mejor opción para evitar que se concretara una amenaza contra su vida y la de su familia.

“La situación de seguridad de mi familia se vio seriamente comprometida y decidimos emigrar al Canadá, donde desde hace tiempo vivían mis papás y teníamos las condiciones listas para escapar de la amenaza que habíamos encontrado en Colombia”, asegura este caleño profesional en Administración de Empresas.

Es un panorama que se repitió en muchas zonas del país, especialmente a principios de la década de 2000, cuando colombianos como Alfredo Casas no encontraban una razón para seguir en el lugar en el que nacieron. Fue entonces cuando él decidió viajar a Estados Unidos.

“Yo vivía en la ciudad de Cartagena y teníamos bastante violencia, atracos, muertes, cuando Cartagena siempre había sido una ciudad bastante tranquila”, señala Casas.

Pero las situaciones que originaron la salida de colombianos hacia otros países, al parecer, para ellos no cambiaron. Es lo que se desprende de las cifras que entrega el Ministerio de Relaciones Exterior sobre la permanencia definitiva de nacionales en otras regiones del mundo. Desde 2012 y hasta la fecha 5155 personas han decidido renunciar a seguir teniendo la nacionalidad colombiana.

“Desafortunamente hay elementos de uno que no se consiguen en el otro como la maravillosa gente de Colombia, la calidez de nuestro pueblo, nuestra comida fenomenal y nuestro clima incomparable, aquí no se consigue eso, pero hay un elemento que desequilibra la balanza a favor de Canadá y ese es la seguridad, cuando Colombia garantice la seguridad para todos, muchos expatriados estarían dispuestos a regresar”, agrega Bernardo Restrepo.

Con 992 peticiones para renunciar a seguir siendo colombianos, el año 2016 fue en el que más solicitudes de este tipo llegaron a la Cancillería.

“Aquí estamos muy contentos, tenemos muy buen trabajo, la calidad de vida cambia en un 100 por ciento, todo este tema de la educación que los colegios sean públicos, obviamente que ayuda mucho y las ayudas que el Gobierno presta, facilita el vivir acá”, puntualizó Alfredo Casas.

En los consulados de Alemania, Estados Unidos, Holanda y Noruega, en ese orden se han adelantado el mayor número de solicitudes de renuncia a la nacionalidad en los últimos cinco años.

Algunos de estos países no permiten la múltiple nacionalidad, en ese caso los colombianos han decidido dejar de serlo para no abandonar su nueva vida en el exterior.