La Fiscalía General citó para el próximo viernes a rendir interrogatorio a Catalina y Francisco Uribe Noguera, hermanos de Rafael Uribe,  por su presunta responsabilidad en la alteración de la escena del crimen de la menor Yuliana Samboní. El propio fiscal general, Néstor Humberto Martínez, denunció la manipulación del lugar donde se registró el asesinato de la menor. "La escena del crimen fue manipulada, y he instruido a los fiscales para que judicialicen a los terceros que están intentando obstruir la acción de la Fiscalía General de la Nación", señaló el fiscal. Según las investigaciones Rafael Uribe Noguera se movilizaba en la camioneta Nissan X-Trail modelo 2009 y en ella secuestró a la niña, la llevó primero a su apartamento ubicado al noroccidente de Bogotá, después la llevó al apartamento en el edificio de Chapinero donde fue encontrada muerta. De acuerdo con el expediente, Rafael Uribe  llamó a dos de sus familiares y en un estado de alicoramiento y drogado supuestamente les confesó el homicidio. Fuentes judiciales señalaron que al menos cinco horas habrían  tardado los presuntos  cómplices del agresor para  intentar alterar la escena y luego trasladaron a Uribe Noguera a un centro médico. Los agentes que conocieron el caso indicaron que el cuerpo de la menor  fue escondido en uno de los baños de un cuarto del apartamento y luego supuestamente con ayuda de sus familiares  trasladado  al lado del  jacuzzi, donde lavaron el cádaver para intentar retirar los rastros de sangre, fluidos y luego fue bañada en aceite de cocina y le pusieron una pijama. Igualmente, los investigadores no hallaron el vestido de la menor y encontraron un zapato en un cuarto, y el otro, en el vehículo del presunto feminicida.