En 2009 se instalaron en Bogotá 9 columnas móviles que buscaban conectar a la ciudadanía con la Policía y el 123. Estas columnas, de más de 2 metros de alto por un metro de ancho, contaban con un botón de pánico que daba la alerta ante un delito o una situación de urgencia.   Sin embargo, estas columnas móviles duraron poco tiempo funcionando, lo que habría generando un detrimento patrimonial superior a los 500 millones de pesos.   En el año 2013, el edil de Chapinero Germán Ricaurte exigió a la Contraloría Distrital y al Fondo de Vigilancia que explicaran la falta de operación de las columnas y que se respondiera por el detrimento que habían generado.   "Las columnas vigilantes jamás entregaron resultado alguno. El Fondo de Vigilancia y Seguridad reconoció que nunca dieron resultados", dijo Ricaurte a RCN La Radio.   Cuando este medio visitó algunos de los lugares donde están ubicadas las columnas se encontró que hoy son utilizadas para hacer graffitis y ubicar piezas publicitarias (ver foto).   Según pudo evidenciar RCN La Radio, después de presionar los botones de pánico de las columnas, no hay respuesta. El edil de Chapinero Germán Ricaurte denunció que estas unidades llevan más de dos años inactivas y nunca estuvieron conectadas a la central 123.   Hernán Moreno, un comerciante de la Calle 72 con Carrera Novena, indicó que aunque lleva años viendo la columna de vigilancia de ese sector, nunca se ha sabido para qué funciona.   "No se le ve ningún sistema que diga que sirven para algo. Nadie se ha tomado la amabilidad de explicarnos para qué sirven", aseguró Moreno.   Pero también existen muchos rumores y distintas versiones entre los ciudadanos que concurren la Calle 72 con novena frente al botón de pánico que ahí se encuentra.   Durante los más de tres años que Arley Bustos lleva teniéndolo al frente de su negocio ambulante, ha creído que se trata de una cámara de seguridad.   "Algunos lo usan por deporte (el botón de emergencia). pero nunca pasa nada", añadió Bustos.