El Gobierno le advirtió a los comerciantes chinos, -que tienen sus negocios en el sector de San Victorino en Bogotá y que traigan sus mercancías de contrabando-, que pueden ser objeto de sanciones incluso penales contempladas en la ley anticontrabando. Según afirmó el viceministro de Desarrollo Empresarial, Daniel Arango, en la problemática sobre un posible monopolio de comerciantes del país asiático en este sector del centro de Bogotá, "hay que tener en cuenta dos temas: por un lado, si son mercancías de contrabando las que están comercializando estos comerciantes les aplicará la ley anticontrabando que fue aprobada por el Congreso de la República, puesto que allí se establecen sanciones, incluso penales para aquellas personas que incurran en esa práctica", afirmó. Pero si son comerciantes que hacen todo legal, indicó el funcionario, "el Gobierno no puede tomar ninguna acción retaliatoria contra ellos", sostuvo. Contraparte Por su parte, Kenny Tsui, representante de la comunidad china en Colombia, anunció en RCN Radio que adelanta gestiones para reunirse con los vendedores del sector de San Victorino, con el fin de saldar las diferencias, luego de las protestas realizadas por estos comerciantes. Según Tsui, "nosotros no somos una amenaza. La protesta que hicieron los vendedores de San Victorino me pareció sana y pacífica y nos envió el mensaje de que algo anda mal y de que no ha habido un entendimiento entre comerciantes chinos y colombianos". Indicó que el día de la protesta muchos de los vendedores chinos decidieron cerrar sus locales por miedo a ser víctimas de ataques por parte de los comerciantes colombianos, pero esto finalmente no ocurrió. Cifras Según un estudio realizado por la Universidad del Rosario, las importaciones de productos chinos han aumentado en más de un 3 mil por ciento en los últimos dos años. El informe indica que muchos de estos productos son vendidos hasta un 50% más baratos que los nacionales, lo que ha puesto en riesgo la sostenibilidad de más de 250.000 familias que viven del comercio de productos como el calzado y las manufacturas. Según cifras de la Dian, el contrabando de productos provenientes de China y Panamá ascendería a cerca de 8 billones de pesos.