La Contraloría General insistió en que se presentó un detrimento del patrimonio por $32616 millones en el contrato de la Vía a la Prosperidad. Por tanto pidió que cuanto antes se busquen medidas especiales para resarcir la pérdida de estos recursos públicos. Entre las irregularidades y deficiencias halladas por la Contraloría en las diferentes auditorías que se han hecho a este proyecto vial, se señala por ejemplo un desfase presupuestal en las modificaciones que se hicieron a los diseños de la vía al pasar de $8.213 millones a $16.600 millones. (Lea acá: Reportan suspensión de obras en Vía de la Prosperidad) Según el organismo de control, se evidenció que el costo del transporte estimado supera casi ocho veces el valor presupuestado. Otra de las inconsistencias tuvo que ver con una falta de planeación para la explotación de canteras ya que la fuente más cercana, que era Ciénaga, requería permisos para utilizar explosivos por parte de Indumil y este proceso no se llevó a cabo "por lo que se tuvo que recurrir a canteras más lejanas incrementando los costos del transporte" para traer los materiales con los cuales se adelantaría la obra. El proyecto vial tuvo un costo superior a los $466.000 millones de los cuales Invias aportó $266.000 millones y la Gobernación del Magdalena, con recursos de las regalías, $200.000 millones. La obra inicialmente contemplaba el mejoramiento de las vías, desde el corregimiento de Guáimaro hasta Palermo, en Magdalena.