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En un hecho sin precedentes, la Corte Constitucional avaló una acción de tutela radicada por un niño de 8 años de edad en representación de su mamá -quien se encuentra enferma-, y a quien se le había negado la práctica de varios exámenes por parte de la EPS.

El caso particular es el de este menor quien, ante la negativa por parte de la Nueva EPS para practicar un examen nuclear que necesitaba su madre (enferma de cáncer en la tiroides), acudió ante la Corte Constitucional para que le protegieran los derechos fundamentales a la salud, a la vida y a la dignidad humana.

La Corte Constitucional, aunque dudó de que el menor hubiera hecho el escrito, no tenía ninguna evidencia de que fuera utilizado por algún adulto para la presentación de esta acción de tutela.

"Se presume la incapacidad para acudir directamente a la jurisdicción cuando una persona padece de una enfermedad catastrófica. Concretamente en casos, en los que la persona que solicita la tutela de sus derechos a la vida y a la salud, por medio de agente oficioso, padece cáncer y está en tratamiento, la jurisprudencia ha presumido su incapacidad para defenderse por sí misma", señala la sentencia.

El alto tribunal concluyó que sí hay legitimación en la causa por activa del menor en calidad de agente oficioso de su madre.

Sin embargo, RCN La Radio conoció que el alto tribunal, con ponencia del magistrado Jorge Iván Palacio, advierte que si bien la Constitución contempla que cualquier persona puede efectuar actividades de agente oficioso en representación de otra que está en incapacidad de hacerlo, en lo posible debe evitarse que los menores de edad lo hagan.

 

Pese a que la Corte Constitucional le ordenó a la Nueva EPS realizar los exámenes especializados para la señora que padece cáncer, le advirtió a la madre del menor que "tiene que procurar la protección de sus derechos fundamentales a través de otros mecanismos procesales que no impliquen la concurrencia de su hijo menor".