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La Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia resolvió el caso de una pareja de extranjeros que radicaron una tutela a la Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud del Ministerio, por negarles la posibilidad de trasladar sus preembriones a los Estados Unidos para un tratamiento médico que les permitiera tener hijos.

La pareja intentó desde el 2014 quedar en embarazo, criopreservando 11 embriones de la mujer. En el 2016 ella quedó en embarazo pero tuvo un aborto, por lo cual decidieron trasladar los embriones sobrantes a su país, pero el Ministerio de Salud les negó la posibilidad argumentando que “no existía legislación” que permitiera dicho traslado.

La Corte determinó que los tratados internacionales que ha firmado Colombia obligan a garantizar los derechos fundamentales a tener una familiar de los nacionales y extranjeros, “derechos a la familia, igualdad, libre desarrollo de la personalidad, salud, intimidad, dignidad humana vida privada y familiar”.

Para el alto tribunal, en este tipo de casos “está en juego derechos humanos relacionados con la vida digna, la intimidad, el deseo de tener una familia, y de la igualdad”, además señaló que “la decisión frente la suerte de los preembriones sobrantes debe descansar en principio en la pareja por ser ellos los aportantes”.

En ese sentido, la Sala dispone textualmente que en el caso, “se ordene al Ministerio de Salud y Protección Social -dirección de medicamentos y tecnologías en salud - disponer de los elementos jurídicos administrativos que fueren necesarios para garantizar el envío de los embriones críopreservarlos a territorio norteamericano”.

Igualmente se le ordenó al Ministerio que en un plazo de 20 días vuelva a pronunciarse sobre el traslado de los embriones críopreservados de la pareja de extranjeros, con el fin de que éstos sean enviados al centro médico Pacific Fertility Center Los Ángeles, en California (Estados Unidos), a través del Instituto Antioqueño de Fertilidad Humana.