María Clara Jaramillo, saliente vicedefensora del Pueblo

Recientemente se conoció una carta de cinco páginas que le envió la saliente vicedefensora María Clara Jaramillo al defensor del Pueblo, Carlos Eduardo Negret, en la que le explica su inconformismo por las actuaciones de un contratista que al parecer quiso abrogarse funciones que eran exclusivas del despacho de la vicedefensoría y denuncia falta de canales de comunicación entre ella y el propio defensor.

Jaramillo justifica que su función en los casi cinco meses que estuvo en el cargo fue desmeritada por el defensor Negret al contratar a Andrés Ricardo Chaves Pinzón, quien asumió decisiones misionales exclusivas de la vicedefensora del Pueblo.

"Sobre el particular y conforme a la legislación vigente en materia contractual, es de resaltar que el ejercicio de funciones de carácter permanente en las entidades públicas no puede ser desarrollado por contratistas, pues para ello cuentan con personal de planta para cumplir con las funciones misionales", afirma.

En la misiva la saliente funcionaria le dice al defensor Negret que nunca hubo canales claros de comunicación para atender las necesidades de las regiones. "No fue posible establecer con usted canales claros de comunicación, a pesar de solicitarle audiencia para que me atendiera, lo cual impidió unificar criterios para impartir directrices a las defensorías delegadas y direcciones nacionales", dice la misiva.

"La finalidad que buscaba era exponerle los temas a resolver, presentarle la propuesta de la delegada y la postura por parte de la suscrita, y recibir de su parte la definición de lineamientos y política institucional a seguir", explica Jaramillo en su carta.

Finalmente, la exfuncionaria de la Defensoría denuncia que nunca fueron nombradas las personas necesarias para el cumplimiento de distintas funciones sobre Derechos Humanos, el Derecho Internacional Humanitario y grupo de estadística y análisis especiales.