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¡Dale ritmo a Bogotá!

Foto: Colprensa - Mauricio Alvarado



Mañana 19 de julio se lanzará un nuevo capítulo de la campaña ciudadana, “Bogotá te doy mi palabra”, ésta vez con el tema de la movilidad y el respeto por las intersecciones viales, que se identificará como “Dale ritmo a Bogotá”.

Bloquear las intersecciones genera caos en las vías de la ciudad, lo que genera 12 mil comparendos al año, por lo que la campaña pretende una intervención de cultura ciudadana para mejorar la circulación de vehículos de la ciudad.

Los organizadores de la campaña, entre los que se destaca RCN, explican que las vías de la ciudad son como su sistema circulatorio por las que diariamente pasan sus habitantes y como si la ciudad tuviera un corazón, le dan ritmo a la vida en la capital.

Algunas son tan importantes que el gobierno de Bogotá las ha denominado arterias, justo porque llevan la mayor cantidad de personas tan lejos como es posible.

Para cambiar de rumbo o solo para distribuir personas en diferentes direcciones existen las intersecciones

Los trancones en cifras

Las razones por las cuales los ciudadanos bloquean las intersecciones van desde un simple error de cálculo, una pequeña acción egoísta que piensa primero en el afán personal que en el flujo de la ciudad, la falta de sentido común y hasta los semáforos en amarillo que no son una invitación a acelerar sino a frenar y detenerse.

Cada vez que en la Avenida Caracas una intersección es interrumpida por vehículos con afán que no esperan que haya suficiente espacio después de la intersección que quedar ahí atrapados se genera un caos en Transmilenio enorme.

Cada hora, pueden retrasar el viaje de 48.000 personas y generar retrasos de hasta 300 buses articulados que se traducen en demoras de entre 10 y 15 minutos para los pasajeros.

Es por eso que se ha desarrollado una iniciativa de cultura ciudadana para que los bogotanos aprendan a respetar las intersecciones y que así se le dé ritmo a la ciudad.

Es una invitación a que los ciudadanos no atraviesen una intersección si no tienen la seguridad de que podrán pasar hasta el otro lado sin bloquear a otros actores de la vía.

Si un carro se detiene para respetar la intersección, así la luz del semáforo está en verde, le dará ritmo a la ciudad.

Para evitar que haya acoso de los carros detrás de este, los ciudadanos pueden prender las luces estacionarias por un momento para hacer entender a las otras personas de que hay que parar. Finalmente, se busca que los ciudadanos no aceleren cuando el semáforo pasa de verde a amarillo sino que paren.

Dejar las intersecciones libres permitirá que todos los sentidos de una intersección se puedan desplazar con facilidad.

También, permitirá que la ciudad deje de imponer 12.000 comparendos, los que en un año se ponen por infringir la norma de tránsito y bloquear la intersección.