Ante la denuncia que dio a conocer El Espectador, la designada superintendente de Notariado y Registro, Juana Yolanda Bazán, negó algún tipo de irregularidad en la compra y venta de un lote baldío en el departamento de Santander, pero reconoció el negocio. (Lea también: Aparece grave denuncia contra la designada superintendente de Notariado y Registro) En diálogo con RCN Radio, la funcionaria recordó que el negocio se realizó hace 36 años cuando estaba adelantando estudios de derecho y trabajaba en una firma de abogados como asistente jurídica, donde le pidieron el favor que suscribiera la firma de esa escritura de compra venta para posteriormente generar un informe de desarrollo empresarial en materia de Palma con pequeños agricultores. "Eso ocurrió hace 36 años, yo era una estudiante de derecho que trabajaba en un bufete de abogados, ahora creo recordar el negocio, me puse a investigar y ellos estaban tratando de hacer una sociedad (los abogados del bufete) para un desarrollo empresarial, no recuerdo muy bien cuando firmé, pero parece ser que ellos me pidieron el favor de que les suscribiera esa firma, de esa escritura de compra venta para posteriormente generar un informe de desarrollo empresarial con pequeños agricultores", recalcó Bazán Bazán dijo que revisando la ley luego de que pasaron más de 30 años, encuentro que no hay ninguna prohibición para venderle a un particular o a una cooperativa pero si a una empresa, además señaló que cualquier acción que el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, ( Incora), quisiera emprender está prescrita. "Yo encuentro que la ley no tenía ninguna prohibición para venderle a un particular, ni a una cooperativa, la prohibición era para venderle a una empresa, y ellos estaban en el proyecto de desarrollar esa empresa, de pequeños agricultores de Puerto Wilches, a la conclusión que llego es que ellos (los abogados del bufete) me solicitaron el favor de suscribir esa escritura para posteriormente pasarla a Buques de Santander", puntualizó Bazán. Además la designada superintendente de Notariado y Registro Juana Yolanda Bazán, aclaró que el negocio no fue con narcotraficantes o paramilitares. "Ningún delito, ni fue con un narcotraficante o paramilitar o cosa por el estilo, el notario fue el encargado de revisar y dar fe que la transacción fue legal, yo no estaba interesada con anterioridad en ese negocio", manifestó Bazán. De acuerdo a la denuncia, los hechos se registraron en 1980 cuando el terreno baldío conocido como El Descanso, fue adjudicado por el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, ( Incora) a Enrique Pérez Becerrra, que debía ser un campesino de acuerdo a los requisitos de ley en cumplimiento con la resolución 525, pero al parecer se trataba de un comerciante experto en el negocio de tierras. Terreno que tiene en una situación incómoda a la nueva superintendente de Notariado, ubicado en el paraje de Las Palmas del municipio de Puerto Wilches, en Santander. Posteriormente, el 7 de abril de 1981, Enrique Pérez Becerrra, le vendió el terreno por $250.000 a Juana Yolanda Bazán, transacción que se formalizó en la Notaría Segunda de Bucaramanga por medio de la escritura 3140. Según la denuncia, ese mismo día, Bazán Achury vendió el terreno por $648.000 a la empresa de Buques de Santander S.A. Además se habla de que ese predio se habría negociado antes de ser adjudicado a Enrique Pérez Barrera. Esto, tras conocerse un acta del 18 de junio de 1980, en la que la junta directiva de la compañía reveló que la empresa estaba interesada en la compra del terreno baldío, adelantando trámites de titulación en el Incora. El Descanso pertenece a la Sociedad Agrícola de Palmeros (Agropalma S.A), según lo dio a conocer la Oficina de Instrumentos Públicos de Barrancabermeja.