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La Fiscalía General con apoyo del Gaula capturó a cinco personas señaladas de integrar una organización que cometió estafas masivas por más de 2.500 millones de pesos, a través de títulos valores falsos, documentación y simulación de investidura, para aparentar legalidad y credibilidad ante los incautos.


A esta red de estafadores que delinquían desde hacía diez años en el Eje Cafetero, Cundinamarca y Valle del Cauca, con epicentro en Pereira, Risaralda, se le atribuyen al menos 21 víctimas.


Los capturados serán procesados por los delitos de concierto para delinquir con fines de estafa, agravada por automotores y mayor cuantía; emisión y transferencia ilegal de cheques, falsedad en documento privado agravado y simulación de investidura o cargo.


Entre los capturados se encuentra un abogado que fungía como líder social y promotor de derechos humanos, integrante de la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz, Redepaz, del Colectivo de Derechos Humanos en el Eje Cafetero y la Federación Nacional de Organizaciones y Víctimas y gozaba de un esquema de seguridad asignado por la Agencia Nacional de Protección.


Según los investigadores algunos de los capturados se hacían pasar por funcionarios de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, el CTI, la DIAN y promotores de Derechos Humanos.


De acuerdo con la Fiscalía los capturados decían contar con influencias políticas para afianzar las relaciones con las víctimas y ofrecerles la consecución de documentación para emigrar del país, destacándose visas, asilos políticos, trámite para los testigos protegidos del Estado.


Asimismo, gestionaban la adquisición de bienes en remate producto de extinciones de dominio y vehículos embargados; realizaban transacciones de inmuebles con terceros sin ser los propietarios legítimos, suscribían contratos, letras, pagarés y emitían cheques sin fondos.


También se estableció que ofrecían la venta de vehículos, en su mayoría camionetas de alta gama supuestamente en remate, a bajos precios, aduciendo pertenecer a la Fiscalía o la Dian.


Además se encontró que esta red negociaba casas y fincas y respaldaba los negocios con cheques sin fondos; en algunos casos, alcanzaban a firmar escrituras y posteriormente procedían a venderlos.