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Esa llamada habría podido salvar en su momento la vida de Yolanda Anzola.

Un médico habla con su paciente
Ingimage (Referencia)

Mauricio López cuenta esta historia con una sonrisa triste, pues se trata de una tragicomedia poco común. Su esposa, Yolanda Anzola, falleció en febrero por negligencia de una EPS, que no suministró a tiempo un medicamento primordial para el tratamiento del cáncer que padecía. Sin embargo, después de esa muerte, esa misma entidad lo llamó para comunicarle la disponibilidad del ansiado fármaco

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“Ni siquiera se enteraron de que mi esposa había fallecido y todavía me llaman días después a decirme que ya me habían autorizado un medicamento que jamás entregaron”, afirmó López, evidentemente conmovido, en entrevista con Noticias RCN.

Este hombre había acudido a ese noticiero para denunciar las demoras en la entrega del medicamento para el tratamiento de quimioterapia por el cáncer de ovarios y matriz de su esposa. Sin embargo, el 18 de febrero de 2019, la mujer falleció a pesar de una tutela que ordenaba a la misma entidad aplicar el medicamento oportunamente a la paciente.

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En este sentido, López afirmó que una persona que no tiene la oportunidad de aplicarse un fármaco que sabe que le va a salvar su vida, o por lo menos le va a dar un tiempo más, psicológicamente ve disminuida su funcionalidad y se vuelve triste. 

Finalmente, él hizo una invitación a que los pacientes con enfermedades graves no desfallezcan y que busquen todos los medios posibles para que se hagan oír legalmente. Fue enfático en recordar la necesidad de asesorarse en este sentido e invitó a no tener temor por solicitar unos derechos que mecanismos como la tutela pueden otorgar. 

La historia detallada a continuación:

Fuente

Sistema Integrado Digital

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