Organizaciones indígenas en Nariño reportaron la muerte de dos miembros de la comunidad aborigen awá, en zona rural de Tumaco, donde en días pasados fueron asesinados seis campesinos y un líder comunitario afro. (Lea: Nariño, un polvorín que amenaza con hacer estallar la paz de Colombia)

Aunque el hecho se presentó el pasado lunes la situación se conoció este miércoles 18 de octubre, tras identificar a las personas fallecidas como parte de la comunidad indígena que habitan en el pie de monte costero de Nariño. (Lea acá: Líder social asesinado en Tumaco contaba con un chaleco antibalas y un celular)

Según información entregada por Rider Pai, uno de los líderes de la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa), la situación se presentó en el kilómetro 85 de la carretera hacia Tumaco, donde la pareja tenía un restaurante.

Hasta allí llegó una camioneta de donde descendieron personas que dispararon contra los indígenas.

“La Unipa emitirá este jueves un comunicado en el cual rechazará el hecho y solicitará que se adelanten las investigaciones para determinar las responsabilidades del caso”, explicó el líder indígena.

Añadió que “estas personas (asesinadas) ya habían perdido a dos hijos y el señor fue herido en otro atentado el 22 de octubre del año pasado”.

Se anunció también que en el comunicado se pedirá la protección de esta familia y en general del pueblo awá. (Lea también: Santos convocó a Consejo Nacional de Protección por situación en Tumaco)

“Que atiendan a esta familia, que el gobierno garantice la vida de estas familias, que históricamente los hermanos y hermanas indígenas awá han quedado viviendo en las vías”, insistió Pai.

El martes, el líder comunitario José Jair Cortés fue asesinado también en una zona rural del puerto sobre el pacífico, en donde el pasado 5 de octubre hubo una matanza de al menos seis campesinos cocaleros en un confuso ataque, atribuido a la Policía Antinarcóticos.

El Consejo Comunitario del territorio de Alto Mira y Frontera fue el que denunció hace algunas semanas la situación de emergencia humanitaria que viven campesinos afrocolombianos, mestizos e indígenas en la zona rural de Tumaco y Llorente, por la presencia de grupos armados al margen de la ley.

Los líderes sociales y de derechos humanos en Colombia han sido blanco de ataques que dejan 190 muertos desde enero de 2016, según la Defensoría del Pueblo.

Tumaco, el municipio del país con más sembradíos de hoja de coca, base de la cocaína, sufre el azote de diversos grupos armados que se disputan los corredores del tráfico de droga a Estados Unidos, con escala en Centroamérica.

Colombia es el principal productor y exportador de cocaína del mundo, según la ONU.

Más de medio siglo de un cruento conflicto armado en el país deja unos 7,5 millones de víctimas entre muertos, desaparecidos y desplazados.

El gobierno selló en noviembre un acuerdo de paz con las Farc, hoy desarmadas y convertidas en partido político, aunque todavía quedan activos el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las FARC y bandas criminales dedicadas al narcotráfico, conocidas como Bacrim.

Con EFE y AFP