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La comunidad ha tenido que buscar estrategias de abastecimiento en ríos, quebradas y comprando agua en tiendas.

Planta de tratamiento de aguas
Planta de tratamiento de aguas
Ronald Aguirre - RCN Radio Armenia

La presencia de gasolina en el líquido vital llevó a cerrar el servicio de acueducto en toda la ciudad, desde la noche del pasado lunes, completando más de 24 horas con el sistema cerrado y obligando a la comunidad a buscar estrategias de abastecimiento en ríos, quebradas y comprando agua en tiendas.

La situación ha generado conmoción y algunos altercados entre los ciudadanos que no alcanzaron a guardar provisiones, ante el corte del servicio por parte de Empresas Públicas de Armenia.

Algunos ciudadanos advirtieron que la capital quindiana no cuenta con un plan de contingencia estructurado ante este tipo de situación, lo que los llevó a buscar otras fuentes hídricas como el río Quindío para lavar ropa y llenar recipientes para abastecerse.

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Nos tocó trasladarnos al río más cercano en el sector de La María para conseguir agua y suplir necesidades básicas”, explicó un habitante de la capital quindiana.

Administradores de establecimientos comerciales han optado por usar vasos plásticos y cerrar sus negocios por la necesidad del líquido para trabajar.

La empresa se fue casi a pique porque nuestras señoras que hacen las arepas manejan casi el 70% de la economía del municipio y han sufrido. Nos tocó sortear pérdidas económicas incalculables y las trabajadoras viven de la venta diaria”, expresó Nicolás Betancourt, distribuidor de masa en el municipio.

Nos tocó utilizar elementos como desechables que son muy contaminantes para poder despachar los almuerzos. No tenemos como lavar los elementos y eso ya genera perjuicios y afecta la economía de nosotros como comerciantes”, manifestó Jhon Moncaleano, dueño de un restaurante en el centro de Armenia.

Expertos de las Empresas Públicas de Armenia (EPA), confirmaron que se encontraron residuos de hidrocarburos en el agua, producto de una fisura en la cámara de unos de los tanques ubicados en el sector de Oro Negro al norte de la ciudad.

La subgerente de aguas de EPA, María Isabel López, mencionó que “se hicieron pruebas con los expertos de la empresa y los dueños de la estación de servicio, lo que nos permitió entrar con los operarios y hacer la reparación de la fisura”.

El  gerente Empresas Públicas, Gonzalo García Rivera, aseguró que se superó el accidente y que desde las 6:00 de la mañana de este miércoles se inicio una mesa técnica para establecer una estrategia, con el fin de abrir compuertas y articular a todos los organismos para que el servicio pueda llegar a los hogares hacia el mediodía.

“El paso que sigue es abrir el paso en las bocatomas, el agua demora cerca de 2 horas en llegar a la planta de tratamiento. Lavamos tuberías y tanques y empezamos el proceso de análisis de laboratorio para certificar que ya se ha superado o no la contingencia por hidrocarburo”, precisó el funcionario.

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La suspensión del servicio de acueducto en Armenia abrió nuevamente el debate sobre la calidad del agua en la ciudad, la necesidad de nuevas plantas de tratamiento y la urgencia por consolidar planes de contingencia ante casos de contaminación en los afluentes hídricos.

El biólogo y docente, Luis Carlos Serna, dijo que es inaudito que una ciudad con categoría 1 no sepa cómo afrontar este tipo de situaciones que dejan entrever la vulnerabilidad en la que se encuentra la región.

El ambientalista advierte: “ya son más de tres años llamando la atención de las autoridades sobre la posible contaminación por minería, también, por la bocatoma de Boquía y Salento que está cercana a la planta de tratamiento, entre otras dificultades”. 

A pesar de la información oficial, muchos críticos piden aclaraciones ante la falta de respuesta y la contaminación por hidrocarburos o gasolina.

El docente e investigador, Luis Carlos Serna Giraldo, determinó en el año 2016 que las aguas del departamento del Quindío se encuentran altamente contaminadas y exceden los niveles permitidos, situación que lo llevó a recibir algunas amenazas y conflictos entre instituciones.

El profesor Serna presentó esta información, tras un estudio de patrimonio hídrico desarrollado desde el año 2002 y que pone en alerta a las autoridades, ya que de no ser tratadas podrían llevar a graves problemas de salud pública.

En el informe de 2016 advierte: “es evidente que los planes de saneamiento y manejo de vertimientos no han sido efectivos para solucionar la problemática de contaminación de las fuentes hídricas, y los niveles de contaminación se han incrementado debido a que los vertimientos sin tratamiento han ido aumentando con el paso de los años”.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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