Autoridades nacionales revelan un notorio incremento en el consumo de sustancias sintéticas alucinógenas en los jóvenes universitarios del país.

Desde el Observatorio Nacional de Drogas se ha evidenciado un notorio incremento en los jóvenes que consumen drogas alucinógenas, tanto de primer nivel como marihuana, como también, de manera notoria en drogas sintéticas. También Risaralda se configura como el tercer departamento del país con más consumo de sustancias psicoactivas y Pereira como la tercera ciudad con mayor consumo de heroína.

Martha Paredes, funcionaria del Ministerio de Justicia y el Derecho y coordinadora del observatorio de drogas, dijo que hay preocupación por parte de las autoridades, ya que junto al disparado consumo en la población universitaria, también se ha evidenciado la venta de drogas adulteradas.



La conclusión fue dada a conocer en Pereira en un foro sobre el consumo de sustancias alucinógenas, ello a raíz de un reciente caso en el que siete jóvenes universitarios terminaron en una clínica por el consumo de una droga desconocida, teniendo en cuenta igualmente, que de acuerdo con el último estudio, Risaralda es uno de lo departamentos del país donde se registran los mayores consumos de estupefacientes.

De acuerdo con la COordinadora, a esto se suma un atraso de 31 años de la legislación en la materia, situación que ha dejado en una obsolescencia para aplicar a traficantes y productores.

Según Paredes, coordinadora del Observatorio de Drogas en Colombia,  la actual legislación colombiana solo tiene contempladas una serie de sustancias psicoactivas, que resultan ser una parte irrisoria ante el enorme panorama de drogas que actualmente se encuentran en las calles.

Recordó que para el caso de las sustancias sintéticas, el número y la cantidad aumentan sin control, debido a las tácticas de para ocultar y cambios en las estructuras moleculares, que hacen casi imperceptibles ante las autoridades y casi imposible al aplicar justicia.



Por último, la Coordinadora del Observatorio de drogas en Colombia, reiteró que esta situación ha llevado a repensar desde diferentes escenarios la política antidrogas, tanto a nivel local como internacional, pues cada vez aumentan las sustancias y los riesgos, por lo cual el deber de las autoridades es estar un paso por delante del delito, por ello se requiere una actualización para quienes incurran en esta serie de delitos.