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El agresor fue deportado de España y deberá cumplir una condena de 33 años.

Un desgarrador testimonio de la forma como fue atacada por un sicario que le hizo 12 disparos y la dejó ciega, entregó a RCN Radio la reconocida comisionista de bolsa de Manizales, Luz Estela Castaño Ramírez.

Su conmovedor relato se dio unas horas después de que RCN Radio revelara que su agresor había sido deportado de España a Colombia para que pague una condena de 33 años y un mes de cárcel, por los delitos de tentativa de homicidio, estafa, falsedad en documento y porte ilegal de armas de fuego de los que fue víctima en el 2009 en la capital caldense la reconocida dama.
 
El victimario que para la época estudiaba derecho en una universidad de Manizales, es Juan Sebastián Arenas Páez, quien después de haber sido absuelto inexplicablemente en primera instancia, huyó al país ibérico donde cometió otro delito y fue capturado, y después de pagar su sentencia, fue deportado a Colombia para que purgue los 33 años de prisión.

RCN Radio dialogó este lunes con Luz Estela Castaño Ramírez quien a la pregunta de cómo se siente hoy después de ocho años del lamentable hecho, dijo que no ha podido recobrar su tranquilidad.

A pesar de intentar llevar una vida normal y tranquila, nada es posible pues el trauma con el que quedó, los dolores físicos y su invidencia le recuerdan aquel fatídico día.
 
"La justicia obra y son los jueces, las personas las encargados de estipular el tiempo; yo pienso que para la condición en la que quedé no hay tiempo que él pueda pagar, pero bueno, lo importante es que ya empieza a pagar la condena",
dijo.
 
Con sorpresa la comisionista recibió la información que daba cuenta de la deportación del joven a Colombia y ante esto expresó: "de todas maneras esto genera mucha preocupación, son unos años importantes que le dieron y pensaría uno, que lo ideal es que este más retirado de la ciudad, así este tras las rejas sería lo más oportuno".
 
Esta mujer narró lo ocurrido aquel 20 de octubre de 2009, cuando fue víctima del atentado: 
 
"Parece una novela de nunca acabar, salía de la casa de mis padres, me subí a mi camioneta, me coloqué el cinturón de seguridad, e inmediatamente llegó a mi carro por el lado derecho el sicario y me disparó, me disparó y me disparó, al tiempo salí de un coma, y empecé a darme cuenta de lo que había ocurrido, sentía muchos dolores. Fue una situación que nunca se borra de la mente, porque fueron doce impactos. Ahora es un milagro de Dios, estoy viva, para el no hay nada imposible, no es cuando el hombre decida,  es cuando Dios quiera".
 
Al mes, la profesional quien contaba para la época de los hechos con 44 años, se enteró por parte de los galenos de la clínica donde estaba recluida, que iba a perder la visión para siempre, noticia que en su condición física y para el momento no significó mucho, pues tenía otros dolores que la atormentaban más "los dolores y otros traumas que me generó, la visión en ese momento no era tan importante, lo era recuperarme de otras cosas y poco a poco lo fui asimilando, para mí, ha sido muy duro, pero mi familia me ha ayudado a salir adelante", aclaró.
 
Finalmente, indicó que lo que originó el problema con este joven se dio por la venta de una camioneta a su progenitora, y él era el encargado de entregarle el dinero, pero nunca lo hizo, viéndose abocado a situaciones de disgusto no sólo con la comisionista sino con la familia, a tal punto de mandarla a asesinar. 
 
"Él sacó una información incorrecta; entre los dos, nunca hubo una relación y eso quedó bien claro en la sentencia", dijo la mujer al desmentir una de las versiones del abogado defensor quien en juicio pretendía demostrar una relación sentimental que entre los dos (víctima-implicado) hubo supuestamente, y razón por la cual se habría incriminado al estudiante. 

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