El documento pasará ahora al Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Caldas que tomará la decisión final



Luego de que el alcalde de Manizales Jorge Eduardo Rojas Giraldo, convocará a sesiones extraordinarias al Concejo para que analizara y discutiera entre el 18 y el 20 de agosto las objeciones en derecho, presentadas por el ejecutivo al Proyecto de Acuerdo que permite a la corporación retomar facultades sobre las obras que se construyan en la ciudad por derrame de valorización, el órgano de control político decidió por mayoría no aceptar dichas observaciones.

Las objeciones eran las siguientes:

La competencia: el proyecto de acuerdo debe ser presentado por el Ejecutivo y no por el Concejo.

Unidad de materia: no existe unidad entre el Banco de Proyectos y el tema de valorización que son las dos líneas en las que el Concejo busca tener facultades decisorias.

Conformación de la junta directiva: proponen cambios sustanciales, incluyendo la participación  del personero que por norma constitucional solo puede hacer parte como invitado para tratar temas específicos.

Los concejales tampoco pueden pertenecer como ellos lo proponen, ni tener delegados en el órgano directivo del INVAMA. En la actualidad la Junta la conforman: el alcalde, el secretario de Obras Públicas, el secretario de Planeación y cuatro representantes de la comunidad.

Modificación al Quórum: solicitan que para que haya quórum decisorio tienen que haber cinco de sus representantes, por lo que la anterior composición no sería pertinente.

Este jueves la última sesión del segundo periodo extraordinario, será de mero trámite y para que el alcalde o su delegado, clausure las extras, como lo mandan los estatutos internos del Concejo.

En consecuencia, ahora la Alcaldía procederá a entregar todo el material existente en argumentos y objeciones del proceso,  al Tribunal Contencioso Administrativo de Caldas para que sea la justicia después del análisis respectivo, la tome una decisión final sobre este controvertido Proyecto de Acuerdo, al que según el presidente del Concejo, Francisco Javier González, objetó la Administración Municipal, asumiendo una posición eminentemente política