Por ser el determinador del atentado que sufrió en el pasado mes de octubre, el ex secretario de Gobierno de Risaralda, Julio César Londoño, fue enviado ayer a prisión.

Más de 12 horas se extendieron ayer las audiencias de control de garantías realizadas al ex secretario de Gobierno de Risaralda, Julio César Londoño, quien fue capturado el lunes por estar detrás del atentado del que fue víctima el pasado 31 de octubre.

La captura fue declarada legal por un juez de la República en el municipio de Santuario y posteriormente se procedió a la imputación de cargos, en donde se le endilgó a Londoño los delitos de concierto para delinquir simple, porte ilegal de armas, disparo a vehículo, fraude procesal  y falso testimonio, cargos que no aceptó el ex secretario de Gobierno.

Después de varias horas de deliberación, el juez del caso resolvió enviar a la cárcel a Londoño por ser el determinador del atentado que sufrió.

Inicialmente el hecho fue confuso, pero empezó a tomar forma cuando se conoció la versión de los dos primeros detenidos en flagrancia, quienes dispararon contra el vehículo en el que se desplazaba ese día el funcionario en compañía de su conductor.

Se trata de Julián Albeiro Correa Blandón y Jonathan Augusto Flor Ortiz a quienes se les imputó tentativa de homicidio agravada, tráfico, fabricación y porte ilegal de armas de fuego agravado y disparo de arma de fuego contra vehículo; en calidad de coautores con circunstancias de mayor punibilidad, imponiéndoseles medida de aseguramiento intramuros a ambos.

Gracias al testimonio de los procesados, quienes se convirtieron en testigos clave de la Fiscalía, se dejó al descubierto que habían sido contactados por un sargento de la Policía y éste a su vez por un capitán cercano al afectado, y que habían usado el arma de dotación de uno de ellos para perpetrar el crimen.

Las interceptaciones a llamadas telefónicas y mensajes a través de WhatsApp, previa autorización de un juez, dejaron en evidencia que no se trataba de un atentado con la intención de segar la vida de Londoño Guevara, sino de un auto atentado, pues habría sido él quien lo ideó con la ayuda del capitán quien era amigo suyo, y que para la fecha de los hechos ya no trabaja en la jurisdicción de Risaralda, pero extrañamente se encontraba en la zona, e incluso un día antes de lo ocurrido se reunió con el ex secretario en su casa.

Fue así como el 22 de noviembre fueron detenidos Alberto Hernández Rojas, capitán de la Policía Nacional y exjefe de la Policía Judicial Sijín de Risaralda, y Luis Carlos González Muñoz, subintendente de la misma fuerza, adscrito igualmente a la Sijín. El ente acusador les imputó en calidad de coautores los mismos delitos, que tampoco aceptaron y fueron enviados a la cárcel de manera preventiva.

La Fiscalía cuenta entonces con elementos materiales probatorios e información legalmente obtenida que permite inferir razonablemente que el ex funcionario, quien días después de la captura de los policiales se retiró del cargo, fue quien ideó el auto atentado.