Cargando contenido

Más de 500 indígenas retornaron desde Bogotá hace ocho meses y todavía no les entregan las soluciones habitacionales.

Retorno Indígena a Risaralda
RCN Radio - Karol Álvarez

Dirigentes indígenas de Risaralda denuncian que el Gobierno Nacional ha incumplido el compromiso de brindar vivienda digna a las familias que retornaron desde Bogotá, hasta sus territorios ancestrales.

Raúl Guasiruma Nacavera, gobernador indígena de Risaralda, señaló que el Gobierno ha faltado a su palabra en lo que respecta a la construcción de varias soluciones de vivienda en Pueblo Rico y Mistrató, ya que esta es la hora que las más de 100 familias que desde el año pasado retornaron desde Bogotá aún se encuentran en condiciones de alta vulnerabilidad y desatendidas.

Según el líder indígena, pese a las promesas del Gobierno todavía no se han construido las viviendas, lo que podría generar nuevos desplazamientos de estas familias.

Lea tambiénC. Constitucional preservará autonomía judicial tras polémica por visas

“El proyecto de las viviendas hasta el momento no ha sido construido, está parado, no sé qué está pasando, pero no se ha avanzado en nada y por esta situación se puede devolver la gente para Bogotá u otras ciudades, porque ven que no hay garantías”, explicó Guasiruma Nacavera.

Según Guasiruma, por ahora no se han presentado casos en los que los indígenas hayan desistido del retorno, sin embargo, advirtió que las condiciones en los resguardos no son las mejores, por lo que exigió atención inmediata y cumplimiento a otros acuerdos relacionados con salud, educación e infraestructura.

El retorno de estas comunidades indígenas de Risaralda se produjo en el mes de septiembre de 2018, cuando 500 personas de la comunidad Embera Katío regresaron a sus territorios ancestrales en Risaralda, después de varios años de vivir en precarias condiciones en Bogotá.

Le puede interesar: Fracking podría aliviar disminución de reservas de gas, dice Gobierno

En los últimos tres años se han generado otros retornos hacia Risaralda de indígenas que habían abandonado sus tierras en busca de un mejor futuro en ciudades como Bogotá, Cali, Manizales, Ibagué y la costa Caribe, lugares donde engrosaron los cordones de miseria, vivían de la mendicidad, bajo unas condiciones pocos salubres que ponían en riesgo sus vidas, a raíz de las enfermedades contraídas sin el respectivo tratamiento médico.

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido