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La ‘Mujer Vampiro’ cuenta su historia y envía mensaje a mujeres colombianas

Foto: RCN La Radio Pereira




Toparse de primerazo y de frente con ella es algo que impacta de manera inmediata a cualquiera persona, pues su singular y hasta siniestro aspecto es algo llamativamente inevitable, máxime cuando a nivel mundial es conocida como la ‘Mujer Vampiro’.


Se trata de María José Cristerna, una mexicana quien con su cuerpo tatuado en un 97%, que le ha valido dos ginnes records; sus transformaciones físicas con protuberancias de silicona en cabeza y brazos; los más de 40 piercings en la cara; y su rojizo peinado punk, la han hecho merecedora del apelativo de ‘Mujer Vampiro’.


Desde hace 27 años comenzó con el proceso de tatuado de su cuerpo, siendo el primero de ellos el nombre de un grupo de música rock, y el último -hecho en Ecuador- con el nombre de su nuevo novio.


Pero lo verdaderamente impresionante son sus ojos absolutamente negros por el proceso de pigmentación al que se sometió y sus modificados dientes en punta, los que le dan un toque particular y algo tenebroso.


Estos dos dolorosos procedimientos fueron realizados por médicos y odontólogos especializados; en el caso de su dentadura, fue una amiga quien hizo el tratamiento que duró tres años.


Sin embargo, detrás de esta extraña figura, hay una madre que ama, siente y vive por sus cuatro hijos adolescentes, esos mismos a los que educa con mano firme, con una vida absolutamente normal, y como ella dice, a veces le cae ‘gorda’ a sus hijos, ya que no los deja hacer lo que ellos quieren.


Pero más allá de su rol de madre, esta abogada de profesión hoy se dedica a la defensa de los derechos de la mujer, bandera que adoptó tras una década de malos tratos y violencia doméstica.


Hoy María José Cristerna es reconocida en todo el mundo por ser la presentadora del programa Tabú de Nat Geo.


De todas maneras, mujer o vampiro, María José pasó por Pereira dejando un claro mensaje de fraternidad a las colombianas: “No podemos permitir que nos atropellen, la cruz puede ser menos pesada cuando nos queremos a nosotras mismas, y nosotros somos las que educamos, hay que cambiar el mundo, hay que educarnos y hay que salir adelante“.


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