Luis Miguel Ramírez, presidente del Comité Departamental de Cafeteros de Risaralda, reconoció que no es fácil el panorama para el sector en este 2018 a raíz del impacto climático que ha impedido la floración, la cual se ha reducido en un 15%.

En este sentido, según el Líder gremial esto significará una reducción en la cosecha, sumado a la variabilidad del mercado cambiario, lo que en muchas ocasiones dificulta la compra de insumos necesarios para este cultivo.

Ramírez, reveló que el precio de la carga de café ha tenido una reducción de casi 10.000 pesos, situación que es lesiva para la el equilibrio económico y fomento del campo, por ello pidió al Congreso de la República a fijar su atención en este renglón económico y concentrar todos los esfuerzos en legislar a favor de las familias del campo.

El Líder cafetero por Risaralda reconoció que hay un déficit de mano de obra, ocasionado especialmente por los pagos superiores en minería y cultivos de coca en el sur del país, lo cual ha sido sopesado en algunas oportunidades incorporando a venezolanos como recolectores, quienes mediante un Plan Cosecha gestado por las autoridades e instituciones locales, han encontrado una opción laboral rentable, acompañada de vivienda y alimentación.

Por último, el líder cafetero no desconoció que parte de la crisis para el sector caficultor, tiene que ver con el aumento en la producción en Brasil, país que está situando su producción entre 50 y 60 millones de sacos de café.